Aventuras en el patio
Rafael y su hermano mayor, Mateo, solían pasar sus tardes jugando en el patio de su casa. Un día, mientras exploraban un rincón olvidado, descubrieron un viejo baúl lleno de disfraces y objetos extraños.
"¡Mira, Rafael, esto es genial! Podemos ser piratas, exploradores o lo que queramos con estos disfraces", exclamó Mateo emocionado. Juntos, se pusieron los trajes de piratas y comenzaron a imaginar que eran valientes marineros en busca de un tesoro escondido.
Sin embargo, al desenterrar un mapa antiguo, se dieron cuenta de que el tesoro que buscaban estaba más cerca de lo que pensaban. Después de seguir pistas y superar desafíos divertidos, encontraron el
FIN.