El coleccionista sabio


Un día, Abril y Julián estaban jugando en el parque cuando se encontraron con un señor mayor que estaba sentado en un banco. El señor tenía una caja llena de figuritas antiguas y les preguntó si querían verlas.

"¡Sí! ¡Por favor!" - respondieron emocionados los hermanos. El señor abrió la caja y empezó a mostrarles las figuritas. Había de todo tipo: de fútbol, de personajes famosos, de animales, entre otras.

Los ojos de Abril y Julián brillaban al verlas. "¿Cómo conseguiste todas estas figuritas?" - preguntó Julián. "Bueno, yo solía ser coleccionista como ustedes" - respondió el señor con una sonrisa.

"Pero luego me di cuenta que lo más importante no es tener la colección más grande sino disfrutar del juego. "Los hermanos escuchaban atentamente mientras seguían examinando las figuras en la caja. "¿Qué quieres decir con eso?" - preguntó Abril curiosa.

"Lo que quiero decir es que debemos disfrutar cada momento que tenemos para jugar juntos. No importa si tienen muchas o pocas figuritas. Lo importante es pasar tiempo juntos divirtiéndose" - explicó el señor sabiamente.

Abril y Julián entendieron el mensaje del hombre mayor y decidieron ponerlo en práctica. En lugar de enfocarse solo en sus colecciones, comenzaron a jugar juntos más seguido sin importar qué juguete o actividad eligieran para divertirse.

Con el tiempo, descubrieron que habían creado recuerdos invaluables y una relación más fuerte entre ellos. Además, seguían coleccionando figuritas, pero ahora lo hacían juntos y con la intención de compartir sus colecciones. "Gracias por enseñarnos esto" - dijo Julián al señor mientras se despedían. "De nada, chicos.

Recuerden que el juego es lo más importante" - respondió el hombre sonriendo. Los hermanos se fueron del parque felices y con la sensación de haber aprendido algo valioso.

A partir de ese día, jugaron juntos aún más a menudo y disfrutaron cada momento que pasaron juntos sin importar qué hicieran o cuántas figuritas tuvieran en su colección.

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