El día que Juan aprendió a controlar su enojo


Juan era un niño muy divertido y alegre, le encantaba jugar con sus amigos y pasar tiempo con su familia. Sin embargo, a veces se ponía muy enojado y no sabía cómo controlar sus emociones.

Un día, mientras jugaba a la pelota en el living de su casa, se enojó tanto que le pegó a la televisión con la pelota y la rompió.

Su mamá, al ver lo sucedido, lo mandó a hablar con Kallosama, un sabio anciano del pueblo que siempre ayudaba a las personas a encontrar soluciones a sus problemas. -Juan, ¿por qué te pusiste tan enojado que rompiste la televisión? - preguntó Kallosama con calma.

-No sé, a veces me cuesta controlar mi enojo y exploto sin querer. - respondió Juan avergonzado. Kallosama le explicó que todos sentimos enojo en algún momento, pero que es importante aprender a controlarlo para no lastimar a los demás ni a nosotros mismos.

Le enseñó técnicas para calmarse, como contar hasta diez, respirar profundo y pensar en algo positivo. Juan entendió que podía controlar su enojo y que no tenía que reaccionar de forma violenta. Desde ese día, practicó las técnicas de Kallosama y cada vez le resultaba más fácil controlarse.

Descubrió que el enojo no desaparecía, pero que él podía elegir cómo reaccionar. Con el tiempo, Juan se convirtió en un niño más tranquilo y feliz, y aprendió a controlar sus emociones.

Nunca más volvió a romper nada ni lastimar a alguien por enojo. Y así, Juan se convirtió en un ejemplo para sus amigos y familia, enseñándoles también a controlar sus emociones.

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