El sapito Antonio y la lección de la rosa




Había una vez un sapito llamado Antonio que vivía en un hermoso bosque lleno de árboles frondosos y flores de colores brillantes.

A Antonio le encantaba saltar entre los lirios y cantar junto al arroyo, pero su pasión más grande era comer chirimoyas, ya que encontraba en su sabor la dulzura perfecta que lo hacía feliz. Sin embargo, había algo que no soportaba: las rosas. Antonio odiaba las espinas puntiagudas que protegían a las rosas y siempre las evitaba.

Un día, por simple rebeldía, decidió acercarse a una rosa a pesar de las advertencias de sus amigos. Como era de esperar, una de las espinas pinchó su piel suave y Antonio sintió un dolor punzante que lo hizo llorar.

FIN.

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