El Tesoro de la Amistad Divina


Había una vez en un pequeño pueblo, tres amigos muy especiales: Jesús, el Espíritu Santo y un niño llamado Tomás. Un día, Tomás estaba jugando en el parque cuando se cayó y se lastimó la rodilla.

Llorando, se sentó en un banco y pensó que no podría seguir jugando. De repente, Jesús y el Espíritu Santo aparecieron a su lado en forma de dos simpáticos animalitos, listos para ayudarlo. -“¿Qué te pasa, amigo? ” preguntó Jesús, transformado en un dulce perrito.

-“Me lastimé la rodilla y no puedo jugar”, respondió Tomás con tristeza. -“No te preocupes, amigo, te ayudaremos a curarte”, dijo el Espíritu Santo convertido en un tierno conejito.

Los tres amigos se dirigieron al bosque buscando una planta especial que el Espíritu Santo conocía. Mientras caminaban, Jesús y el Espíritu Santo le contaron a Tomás sobre la importancia de la amistad, el amor y la compasión. Finalmente, encontraron la planta mágica que curaría la rodilla de Tomás.

Después de usarla, Tomás se sintió muchísimo mejor y pudo seguir jugando. Desde ese día, Tomás, Jesús y el Espíritu Santo se convirtieron en los mejores amigos y compartieron muchas aventuras juntos, siempre recordando el valor de la amistad y la compasión.

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