El valor de la empatía


En el tranquilo y colorido pueblo de Arcoiris, vivía Jenaro, un simpático conejito con un corazón tan grande como sus orejas. Un día, durante la clase de risoterapia en la escuela, Jenaro se tiró un gas sin querer.

Todos los demás animales soltaron grandes carcajadas, mientras Jenaro se sonrojaba y quería desaparecer. El pobre conejito se sintió muy avergonzado y triste, sin comprender por qué todos se reían de él.

Buenas tardes a todos, les dijo profesora Carlota con suavidad en la voz. Me gustaría que reflexionemos sobre lo que acaba de suceder. ¿Cómo se sintió Jenaro cuando todos se rieron de él? -preguntó la profesora. Jenaro no se sintió bien, respondió Flora, una elefantita muy lista de la clase.

Así es, asintió la profesora Carlota. Ahora, piensen en cómo se sentirían ustedes si estuvieran en su lugar. Los demás animalitos bajaron la cabeza y reflexionaron.

Jenaro se sobresaltaba al ver que nadie quería estar cerca de él después del episodio en la clase. Se sentía muy solo y deseaba que alguien le tendiera una mano. Entonces, decidió dar un paso valiente, se levantó de su asiento y lentamente se acercó a sus compañeros con el deseo de abrazarlos.

Muchachos, sé que todos se rieron de mí, pero no quiero que se sientan mal. Todos cometemos errores y lo importante es aprender de ellos. Los animalitos se miraron entre sí, sintiéndose conmovidos por la valentía y la bondad de Jenaro.

Finalmente, Flora se levantó y abrazó a Jenaro, seguida por el resto de la clase. Jenaro se sintió reconfortado al saber que sus amigos lo aceptaban y lo apoyaban.

Desde ese día, los lazos de amistad en la clase se fortalecieron y aprendieron la importancia de ser comprensivos y solidarios. Jenaro comprendió que todos cometemos errores y que lo crucial es ser empáticos con los demás.

A partir de entonces, el alegre conejito se convirtió en un ejemplo de valentía y amistad en Arcoiris.

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