Eli y el monstruo de manos cálidas


Eli era una niña muy inquieta y llena de energía, siempre corriendo de un lado a otro y buscando aventuras en todas partes. Un día, mientras jugaba en el bosque, chocó de frente con un gran monstruo de manos grandes y cálidas.

El monstruo la miró con gentileza y le preguntó: "¿Estás bien, pequeña saltarina?"

Eli se sorprendió al ver que este monstruo no era como los de las historias que le contaban. Este tenía una sonrisa amable y ojos brillantes que mostraban amabilidad.

El monstruo le contó a Eli que vivía en el bosque desde hacía mucho tiempo, cuidando y protegiendo a los animales y las plantas. Le dijo que sus manos grandes y cálidas eran perfectas para abrazar a los árboles y acariciar a los animales. Desde ese día, Eli y el monstruo se hicieron amigos.

Juntos, recorrieron el bosque, ayudando a los animales necesitados y cuidando la naturaleza. Eli descubrió que su energía y vitalidad eran de gran ayuda para el monstruo, y juntos formaron un gran equipo. Sin embargo, con el tiempo, Eli comenzó a sentir que algo le faltaba.

Una noche, mientras descansaban junto a una fogata, el monstruo le preguntó a Eli qué le pasaba. Ella suspiró y le confesó que a pesar de estar feliz con su amigo monstruoso, sentía la necesidad de tener su propio espacio y su propia vida.

El monstruo la escuchó con atención y después de un largo silencio, le dijo con cariño: "Eli, es normal que quieras tener tu propia vida, tus propias aventuras y tus propios amigos. Aunque te extrañaré mucho, siempre serás bienvenida en el bosque"

Esa noche, Eli tomó la decisión de regresar a su casa. Antes de despedirse, el monstruo le regaló un collar hecho con ramas y hojas del bosque, como símbolo de su amistad.

De regreso en su hogar, Eli recordaba con cariño sus aventuras con el monstruo. Aunque en ocasiones extrañaba el bullicio del bosque, apreciaba tener su propio espacio y libertad para explorar y conocer nuevos amigos. Al final, la amistad con el monstruo le enseñó que el verdadero amor y la verdadera amistad van de la mano con el respeto y la libertad.

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