Jorge y el juego de la amistad



Había una vez un patito llamado Jorge, que vivía en un hermoso lago rodeado de árboles y flores.

Aunque Jorge era muy tierno y adorable, tenía un problema: ¡era extremadamente tímido! Jorge se sentía incómodo alrededor de otros animales y siempre se escondía cuando alguien se acercaba a él. Pasaba la mayor parte del tiempo solo, observando desde lejos cómo los demás patitos jugaban y nadaban juntos.

Un día soleado, mientras Jorge estaba escondido entre los juncos del lago, escuchó risas y chapoteos provenientes de la orilla. Decidió asomarse para ver qué estaba sucediendo. Para su sorpresa, vio a un grupo de patitos jugando al "Salto del Lago".

Cada uno saltaba desde una roca hacia el agua con gran entusiasmo. Uno por uno iban superando sus miedos y disfrutando de la divertida actividad. Jorge sintió una mezcla de emoción y miedo al verlos tan felices.

Quería ser parte de ese juego divertido, pero su timidez no lo dejaba acercarse. De repente, apareció Lucas el perrito labrador. Era amigable y juguetón, siempre buscando nuevos amigos para jugar. Al ver a Jorge solitario entre los juncos, decidió acercarse.

"¡Hola! ¿Por qué estás aquí tan solito?" -preguntó Lucas con curiosidad. Jorge tartamudeó nerviosamente: "E-emm... soy t-tímido... no me gusta estar c-cerca de otros.

"Lucas sonrió comprensivamente y dijo: "¡No te preocupes, amigo! Yo también era muy tímido cuando era cachorro, pero aprendí que la amistad y la diversión son más fuertes que el miedo. ¿Por qué no vienes y juegas con nosotros? Te aseguro que te divertirás.

"Jorge dudó por un momento, pero al ver la mirada amigable de Lucas, decidió darle una oportunidad a la diversión. Con un poco de miedo en su corazón, Jorge se acercó al grupo de patitos. Al principio, todos lo miraron sorprendidos por su timidez.

Pero pronto comprendieron que Jorge solo necesitaba un poco de tiempo para sentirse cómodo. Los patitos incluyeron a Jorge en el juego del "Salto del Lago", animándolo y apoyándolo en cada salto. A medida que saltaban uno tras otro, Jorge fue superando sus miedos lentamente.

El sol comenzó a ponerse y los patitos decidieron terminar el juego. Estaban orgullosos de cómo Jorge había enfrentado su timidez y se habían convertido en amigos cercanos.

Desde aquel día, Jorge dejó atrás su timidez excesiva y se convirtió en uno de los patitos más sociables del lago. Aprendió que todos somos diferentes y eso es lo que nos hace especiales.

Jorge descubrió el valor de la amistad verdadera y entendió que no hay nada malo en ser tímido; simplemente debía darse permiso para abrirse a nuevas experiencias sin temor.

Y así fue como Jorge vivió muchas aventuras junto a sus nuevos amigos del lago, siempre recordando cómo superó su timidez y encontró la felicidad en la compañía de otros.

FIN.

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