La Jirafa Solidaria


Había una vez una jirafa de juguete que fue regalada por unos amorosos padrinos a un niño llamado Tomás. Este regalo se convirtió en el favorito de Tomás, quien lo disfrutó durante muchos años. Además, la jirafa era muy especial, ya que cada vez que un niño jugaba con ella, parecía brillar de alegría. Muchos otros niños compartieron momentos de diversión con la jirafa, incluida una niña llamada Estefi que luchaba contra la leucemia.

A pesar de su difícil situación, Estefi siempre tenía una sonrisa en su rostro cuando jugaba con la jirafa. Un día, cuando Estefi tuvo que permanecer en el hospital durante un largo período, extrañaba mucho a su querida jirafa de juguete. Entonces, con el corazón lleno de amor, decidió pedir que se la regalaran.

Tomás, al enterarse de la noble petición de Estefi, decidió entregarle la jirafa con mucho amor y comprensión. Estefi recibió el regalo con gran emoción y, a pesar de estar en el hospital, la jirafa le trajo momentos de felicidad y diversión, haciendo que el tiempo pasara más rápido.

Con el tiempo, Estefi se recuperó y la jirafa continuó llevando alegría a muchos otros niños en el hospital, convirtiéndose en un símbolo de amor y solidaridad. La generosidad de los padrinos de Tomás había creado un lindo legado que hizo feliz a muchos niños a pesar de las dificultades que enfrentaban.

La jirafa solidaria siguió cumpliendo su misión, recordándonos que un pequeño gesto de bondad puede marcar una gran diferencia en la vida de los demás, y que la felicidad compartida siempre crece y se multiplica.

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