Mía y la canción valiente



Había una vez en un pequeño pueblo llamado Villa Melodía, una niña llamada Mia que tenía un sueño muy especial: quería cantar en el concurso de talentos que se realizaba cada año en la plaza principal.

Mia amaba cantar y siempre lo hacía en su habitación, pero nunca se animaba a mostrar su talento frente a otras personas.

Un día, mientras paseaba por la plaza, vio un cartel que anunciaba el concurso de talentos y sintió mariposas en el estómago. Sabía que era su oportunidad para cumplir su sueño, pero también sentía miedo de ser juzgada por los demás. - ¡Mami, mami! ¡Quiero participar en el concurso de talentos! -exclamó Mia emocionada.

Su mamá la miró con cariño y le dijo:- Claro que sí, hija. Tú tienes un don maravilloso y debes compartirlo con todos. Estoy segura de que te irá genial. Con el apoyo de su mamá, Mia decidió inscribirse en el concurso.

Practicaba todas las tardes después de la escuela, perfeccionando cada nota y cada melodía. Sin embargo, a medida que se acercaba la fecha del concurso, los nervios comenzaron a invadir su corazón.

El día del concurso finalmente llegó y la plaza estaba llena de gente emocionada por ver a los talentosos participantes. Cuando llegó el turno de Mia, sintió como si las piernas le temblaran. Respiró hondo y subió al escenario.

Al principio estaba tan nerviosa que apenas podía articular las primeras palabras de la canción. Pero luego cerró los ojos, recordó todo lo practicado en casa y dejó que su voz fluyera libremente.

Para su sorpresa, la gente empezó a aplaudir y a corear su nombre. - ¡Bravo! ¡Eres increíble! -gritaban algunos espectadores emocionados. Mia terminó su presentación entre aplausos y ovaciones. Había superado sus miedos y demostrado al mundo entero cuánto amaba cantar.

Al final del concurso, el jurado anunció los resultados y para sorpresa de todos, Mia fue elegida como la ganadora del primer lugar. Recibió una medalla dorada y un trofeo enorme que brillaba bajo el sol.

Desde ese día en adelante, Mia siguió cantando no solo en Villa Melodía sino también en otros lugares cercanos. Se convirtió en toda una estrella local gracias a su valentía e inspiración para perseguir sus sueños sin importar los obstáculos.

Y así es como Mia descubrió que no hay límites cuando se trata de seguir tus pasiones y creer en ti mismo. Porque al final del día, lo importante no es ganar concursos o recibir premios, sino sentirse pleno haciendo lo que amas.

FIN.

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