
El rey Saúl vivía en un palacio muy grande. Él era un hombre muy alto y fornido. Tenía el cabello largo, liso y muy negro. Saúl era un rey orgulloso y muy vanidoso. Pero un día, su corazón se llenó de tristeza. Él no escuchó las órdenes de Dios aquel día. Por eso, el rey siempre estaba muy angustiado. Saúl caminaba por los pasillos con mucha prisa. Sus ojos buscaban una paz que no llegaba. Él mandó llamar a todos sus valientes soldados. El rey quería música para calmar su mente. Ningún músico del reino era de su agrado. Saúl se sentía solo en su gran trono. Su rostro mostraba una sombra de mucha inseguridad. El palacio era un lugar frío y muy silencioso. Todos esperaban un milagro para el rey Saúl.
Capítulo 2: ¿qué pasa después?
Continúa la historia con los mismos personajes: escribe el siguiente capítulo en un par de minutos.

