
Había una vez un niño llamado Leo. Leo era un niño un poco tímido. A él le gustaba mucho el silencio. También le gustaban las cosas ordenadas. Pero hoy, la escuela era un caos total. Era el primer día de Carnaval. La maestra entró de repente al salón. Ella es una mujer agradable y muy divertida. ¡Hoy llevaba una peluca rosa gigante! La peluca parecía un algodón de azúcar enorme. La maestra caminaba con unos zapatos muy grandes. Ella tropezó con un cubo de juguetes. ¡Boing! La maestra dio un salto muy gracioso. Todos los niños se rieron a carcajadas. Leo observaba todo desde su pupitre. Él tenía una pequeña sonrisa en la cara. La maestra hizo una reverencia muy elegante. Luego, se puso una nariz de payaso roja. Parecía un tomate brillante y muy redondo. El salón olía a risas y alegría. Leo se sentía seguro en su rincón. Pero sabía que algo emocionante iba a pasar. El Carnaval acababa de empezar en la escuela.
Capítulo 2: ¿qué pasa después?
Continúa la historia con los mismos personajes: escribe el siguiente capítulo en un par de minutos.

