
Había una vez un hombre maravilloso llamado Jesús que vivía en un lugar muy hermoso. El sol siempre brillaba sobre las colinas verdes donde él caminaba cada mañana. Jesús tenía la piel morena, ojos cafés muy suaves y una sonrisa que daba mucha paz. Siempre vestía una túnica blanca muy sencilla y una faja de color azul brillante. Un día, mientras descansaba bajo un árbol frondoso, muchos niños y niñas llegaron corriendo para saludarlo. Eran niños de muchos lugares, con ropas de colores como el rojo, el amarillo y el verde. Jesús los recibió con los brazos abiertos porque a él le encantaba su compañía. El aire estaba lleno de risas y del dulce aroma de las flores del campo. Todos sabían que Jesús era alguien muy especial y bondadoso. Él se convirtió en el centro de aquel círculo de amigos pequeños que querían conocer su gran corazón.
Capítulo 2: ¿qué pasa después?
Continúa la historia con los mismos personajes: escribe el siguiente capítulo en un par de minutos.

