
Había una vez una pequeña nutella llamada Choconella. Ella vivía en un estante muy alto y ordenado. Choconella era un taro de nutella muy feliz y curioso. Su tapa era de color blanco y muy brillante. Desde su lugar, ella miraba todos los pasillos largos. El supermercado parecía un reino mágico de muchos colores. Choconella quería saber qué había más allá del pasillo. Ella era muy extrovertida y le gustaba mucho hablar. Un día, ella decidió que era hora de explorar. Con un pequeño salto, Choconella bajó de su estante. Sus patitas invisibles tocaron el suelo con un golpe. Ella miró hacia arriba y vio las luces blancas. El pasillo de los dulces era largo y emocionante. Choconella caminaba moviendo su cuerpo con mucha alegría pura. Ella estaba lista para descubrir todos los secretos nuevos. El aire olía a galletas y a pan fresco. ¡Qué aventura tan grande le esperaba a nuestra amiga! Ella quería conocer a otros habitantes de ese lugar. Su corazón de chocolate latía con mucha fuerza y emoción. Choconella empezó a caminar hacia el horizonte de estanterías.
Capítulo 2: ¿qué pasa después?
Continúa la historia con los mismos personajes: escribe el siguiente capítulo en un par de minutos.

