
Iván corría por el bosque muy oscuro. Sus orejas de oso temblaban de frío. La nieve caía sobre su pelo rizado. Él lloraba mucho por su padre malo. Iván se sentó bajo un gran pino. Sus ojos morados estaban muy rojos ahora. El pequeño híbrido tenía mucho miedo hoy. Su rabo de oso estaba muy mojado. El bosque era muy solitario y triste. Iván era un niño muy sensible siempre. Él quería un abrazo muy fuerte ahora. Pero solo había nieve y árboles viejos. Iván sollozaba sin poder parar un poco. Él era orgulloso pero estaba muy roto. La noche era muy fría y larga. El viento soplaba con mucha fuerza aquí. Iván cerró sus ojos con mucha pena. El niño pensaba en su hogar lejano. La nieve cubría sus botas de cuero. Sus manos pequeñas buscaban algo de calor. El bosque susurraba nombres en la noche. Iván deseaba una luz en la sombra. Su corazón latía rápido por el susto. El frío calaba en sus huesos cansados. No sabía a dónde ir este invierno. Solo quería escapar de aquel dolor amargo. El viento era un lobo que aullaba. Iván abrazó sus rodillas con mucha fuerza. Las estrellas no brillaban en el cielo. Todo era gris y blanco de nieve. Su pequeña cola de oso se agitaba. Estaba perdido en el mundo tan grande.
Capítulo 2: ¿qué pasa después?
Continúa la historia con los mismos personajes: escribe el siguiente capítulo en un par de minutos.

