
Había una vez un niño llamado Gael. Gael era un niño muy especial y activo. Él era delgado, con pelo corto y castaño claro. A Gael le encantaba correr por el jardín. También le gustaba saltar en los charcos grandes. Pero Gael tenía un pequeño gran problema. A veces, sentía un calor en su barriga. Era un calor que subía muy rápido. Sus mejillas se ponían rojas como tomates maduros. Sus manos se apretaban como dos piedras pequeñas. Sus ojos se hacían chiquitos por la furia. Gael no sabía qué era ese sentimiento. Solo sentía que algo iba a explotar. Parecía que un león rugía dentro de él. Ese rugido lo hacía sentir muy inquieto. Era el inicio de una gran tormenta.
Kapitel 2: Wie geht es weiter?
Setze die Geschichte mit denselben Figuren fort: Schreibe das nächste Kapitel in wenigen Minuten.

