
Las manos que cuentan historias
Una mañana soleada, cuatro profes llamadas Neidis, Susana, zuly y Camila recibieron una misión muy especial: visitar un jardín donde las palabras no siempre volaban por el aire, sino que también danzaban con las manos. Las cuatro caminaron llenas de emoción hasta llegar a aquella escuela mágica. Al cruzar la puerta descubrieron que allí había niños y niñas que miraban el mundo de maneras diferentes: algunos escuchaban los sonidos, otros los sentían, algunos veían con los ojos y otros con el corazón. Todos compartían el mismo lugar para aprender y jugar. Mientras recorrían la escuela, las profes conocieron sus rincones, escucharon las historias de quienes la cuidaban y observaron a los niños jugar durante el descanso. Todo parecía estar lleno de colores, risas y movimientos. Ese día tenían preparada una sorpresa para dos pequeñas amigas: una niña de preescolar y otra de primero. Llevaban un cuento llamado El monstruo de colores va al cole y un experimento para crear una lámpara de lava llena de burbujas y colores brillantes. Al principio, las profes estaban un poco nerviosas. Pensaban: —¿Y si no sabemos contar el cuento de la manera correcta? Pero ocurrió algo maravilloso. Una de las niñas comenzó a señalar las imágenes del libro. Con sus manos dibujaba en el aire cada personaje, cada animal y cada emoción. Sus dedos parecían pequeños pinceles que llenaban el cuento de vida. Las profes la observaban con atención y poco a poco aprendieron que aquellas señas también eran palabras. La niña les enseñó cómo decir alegría, colores, monstruo y amistad sin pronunciar una sola letra. Entonces comprendieron que, a veces, los maestros también son estudiantes. Después llegó el momento del experimento. En una botella transparente mezclaron agua, aceite y colores. Cuando añadieron el ingrediente secreto, aparecieron pequeñas burbujas que subían y bajaban como si estuvieran bailando. Las dos niñas seguían cada movimiento con ojos curiosos y sonrisas enormes. Señalaban los colores, compartían sus ideas y descubrían que la ciencia también podía hablar con luces, formas y movimientos. Al terminar la jornada, las cuatro profes sintieron que llevaban un regalo invisible en sus corazones. Habían llegado pensando que enseñarían un cuento y un experimento, pero regresaban con algo mucho más grande: habían aprendido una nueva manera de escuchar. Entendieron que las manos también cuentan historias, que las miradas pueden abrazar y que cada persona tiene una forma única de descubrir el mundo. Desde aquel día, Neidis, Susana, zuly y Camila supieron que la diversidad es como un gran jardín: todas las flores son distintas, pero juntas hacen del mundo un lugar mucho más hermoso.
von GentleRobin17
Figuren
Neidis
BegleiterHumana mujer · una persona muy amable, amistosa, entusiasmada, feliz que trata de dar todo por aprender a comunicar
piel morena, mide 1.60, cabello negro recogido en un moño, vestida de negro
Susana
Begleiterhumana mujer · cariñosa, amable, feliz, carismatica
blanca, cabello largo castaño claro, vestida de negro
zuly
Begleiterhumana mujer · amable, feliz, carismatica, entusiasmada
llevaba muchos cuentos, blanca, mide 1.62 y cabello recogido
Ana
Hauptfigurhumana (niña) · introvertida, despistada, tierna
morena, muy pequeña, ojos siempre viendo a otro lado esta con uniforme
Lina
Hauptfigurhumana (niña) · muy atenta, ayuda, amable, feeliz, pendiente atodo
nos enseña hablan en lengua de señas, esta con unofrme es blancha y pequeña
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