
Había una vez un oso llamado Bernardo que siempre estaba muy, pero muy enfadado. Bernardo no se despertaba con un bostezo suave como los demás animales del bosque. Él se despertaba con un gruñido gigante que hacía que los pájaros se cayeran de sus nidos por el susto. Se enfadaba por absolutamente todo lo que veía a su paso. Se enfadaba porque el sol brillaba demasiado fuerte y le molestaba en sus ojos soñolientos. Se enfadaba porque las hormigas caminaban en fila y hacían demasiado ruido con sus patitas diminutas sobre las hojas secas. Bernardo era un oso grande y muy peludo con unas cejas oscuras y gruesas que siempre estaban fruncidas. Además, siempre llevaba puesta una pajarita roja muy pequeña que le quedaba muy apretada en su cuello gordo. Esa pajarita era su prenda favorita, aunque le daba mucho calor y lo ponía todavía más de mal humor. Todos los animales del bosque se escondían en sus madrigueras cuando escuchaban los pasos pesados de Bernardo acercándose. Él pensaba que ser el más furioso de la montaña era su trabajo más importante en el mundo entero.
Chapter 2: what happens next?
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