
Un día, mientras Juan patrullaba el barrio, escuchó un ruido extraño en el jardín de la plaza. Corrió hacia allí y vio al ladrón escondido detrás de un árbol. El ladrón llevaba un saco grande y parecía nervioso. Juan se acercó lentamente y le dijo: «¡Deténgase, señor! Usted no debe estar aquí». El ladrón se dio la vuelta y sonrió con cara de pocos amigos.
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Cuento 3: elige una nueva aventura
Elige una idea y la IA escribe el siguiente episodio con los mismos personajes.

