
Un día, mientras exploraban el bosque, Juan, Martín y Sofía encontraron un río que brillaba con colores extraños. El agua no era azul como normalmente era, sino que brillaba con tonos de morado, verde y amarillo. Sofía, con su vestido amarillo y sus zapatos blancos, se acercó primero y se inclinó para tocar el agua. '¡Es como si el río tuviera un arcoíris dentro!', dijo con entusiasmo. Juan, con su camiseta azul y sus pantalones verdes, se acercó con cuidado. 'Tengo que ver si hay peces o animales cerca', dijo, mirando alrededor. Martín, con su camiseta roja y sus pantalones marrones, se preocupó. '¿Es seguro acercarnos? No quiero que nada nos haga daño', comentó con su voz suave. Los tres se miraron y decidieron investigar juntos, con mucha curiosidad y cuidado.


