Susi y el Lobo Aburrido
Susi va al bosque a recoger amapolas, pero se encuentra con un lobo feroz. Para evitar ser comida, Susi empieza a explicarle detalladamente dónde se encuentran las amapolas, aburriendo al lobo hasta que éste se marcha desesperado.
Susi, una niña con coletas rubias y ojos color cielo, vivía en una casita pequeña al borde de un bosque. Le encantaban las flores, especialmente las amapolas rojas y vibrantes que crecían en un claro no muy lejos de su hogar. Un día soleado, Susi decidió ir a recoger un ramo para decorar la mesa del comedor. Su mamá siempre decía que las amapolas traían alegría a la casa. Con su cestita de mimbre en la mano, Susi se adentró en el bosque. Los árboles la saludaban con el susurro de sus hojas, y los pajaritos cantaban melodías alegres. El camino era fácil de seguir, lleno de piedrecitas blancas que brillaban con el sol. Susi conocía el bosque como la palma de su mano. De repente, ¡zas! Un personaje extraño apareció frente a ella. Era alto y delgado, vestido con un traje un poco viejo y con un sombrero ladeado. Tenía una mirada penetrante y unos dientes… ¡espera, esos dientes parecían un poco puntiagudos! Era un lobo, ¡pero con forma humana! Un lobo feroz, pensó Susi, aunque este parecía más… desgarbado. El lobo, con voz grave y algo ronca, le preguntó: "¿A dónde vas, niña?" Susi, aunque un poco asustada, no perdió la calma. Siempre le habían dicho que hablar era la mejor forma de evitar problemas. Así que, respiró hondo y empezó a explicar: "Pues, señor, voy a ir a coger amapolas. No son amapolas cualesquiera, son amapolas especiales. Crecen en un claro que está… bueno, si usted sigue este caminito de piedras blancas, verá que se bifurca en dos. No tiene que tomar ninguno de los dos inmediatamente, porque, en realidad, el claro de las amapolas no está justo al lado del camino. Tiene que seguir un poquito más recto, pero no mucho, porque si sigue mucho, entonces llegará a la charca del sapo Ruperto, y ahí no hay amapolas, solo mosquitos, y pican mucho, se lo aseguro. Entonces, decía, que tiene que seguir un poquito recto, pero no mucho, hasta que vea un árbol muy grande, un roble centenario, con una rama que parece un brazo que señala hacia el cielo. ¿Lo ve? Pues, justo al lado de ese roble, pero no pegado, porque si está pegado, entonces estará pisando las raíces, y eso no es bueno para el árbol, porque las raíces necesitan respirar, y si las pisa mucho, entonces se mueren, y el árbol también se muere… ¡y no queremos que el árbol se muera!" Susi hizo una pausa para tomar aire. El lobo, que al principio había puesto cara de interés, ahora parecía un poco… aburrido. Sus orejas ya no estaban tan erguidas, y sus ojos se estaban poniendo vidriosos. Susi continuó: "Entonces, una vez que vea el roble, verá que hay un caminito muy pequeño, casi invisible, que se adentra en el bosque. Ese caminito es un poco difícil de seguir, porque está lleno de hojas secas y ramitas, y a veces parece que desaparece. Pero no se preocupe, porque si pone atención, verá que sigue ahí, aunque esté escondido. Tiene que seguir ese caminito durante… bueno, no sé exactamente cuánto tiempo, pero no es mucho. Tal vez unos… ¿cinco minutos? No, quizás un poco más. Depende de lo rápido que camine. Si camina muy rápido, entonces tardará menos, claro. Pero si camina muy lento, entonces tardará más. Yo normalmente tardo unos… ¡ocho minutos! Sí, creo que ocho minutos es lo más acertado. A menos que me distraiga con las mariposas, que a veces me distraigo, porque son muy bonitas, sobre todo las que tienen las alas azules. ¿Ha visto usted alguna vez una mariposa con las alas azules? Son preciosas…" El lobo interrumpió, bostezando: "Sí, sí, muy bonito… ¿Pero a dónde vas, exactamente?" Susi, sin inmutarse, siguió con su explicación: "Pues, le decía, que después de caminar ocho minutos por ese caminito, llegará a un pequeño arroyo. No es un arroyo muy grande, es más bien un riachuelo. Pero tiene que tener cuidado al cruzarlo, porque las piedras resbalan mucho. Yo una vez me caí y me mojé toda, ¡y mi mamá se enfadó mucho! Pero no se preocupe, si tiene cuidado, no se caerá. Entonces, una vez que cruce el riachuelo, verá que el caminito se abre y llega a… ¡el claro de las amapolas!" Susi sonrió, orgullosa de haber explicado tan bien el camino. El lobo, sin embargo, parecía a punto de dormirse. Sus ojos estaban casi cerrados, y su boca estaba entreabierta. "Es un claro precioso, lleno de amapolas rojas y brillantes. Crecen muchísimas, de todos los tamaños. Algunas son muy grandes, casi como mi cara, y otras son muy pequeñas, como botones. Y tienen un olor… ¡un olor maravilloso! Huele a… a primavera, a sol, a alegría… ¡Es el mejor olor del mundo! Y voy a coger un ramo para mi mamá, porque hoy es su cumpleaños, y sé que le van a encantar. A ella le encantan las amapolas, igual que a mí. Siempre dice que traen buena suerte. ¿Usted cree en la buena suerte? Yo sí, creo que las amapolas traen buena suerte, y también los tréboles de cuatro hojas, y…" El lobo, de repente, se irguió. "¡Basta!", gritó, con una voz que ya no sonaba tan grave, sino más bien desesperada. "¡No puedo más! ¡Me aburro! ¡Me voy!" Y sin decir una palabra más, el lobo dio media vuelta y se alejó corriendo, desapareciendo entre los árboles. Susi se quedó mirándolo, sorprendida. Nunca había visto a un lobo tan… aburrido. Encogiéndose de hombros, Susi continuó su camino hacia el claro de las amapolas. Llegó sin problemas, recogió un precioso ramo para su mamá, y regresó a casa, cantando una alegre canción. Al final, el lobo feroz no había sido tan feroz. Solo había sido… ¡muy, muy aburrido! Y Susi, con su parloteo interminable, lo había espantado sin darse cuenta. Desde ese día, Susi siguió yendo al bosque a recoger amapolas, siempre con la esperanza secreta de volver a encontrarse con el lobo aburrido, ¡para contarle nuevas historias! Y quizás, solo quizás, aburrirlo hasta la saciedad otra vez.
¿Te gustó este cuento?
Crea hasta 200 cuentos al mes con ilustraciones, quizzes y más.
Herramientas del Cuento
Herramientas premium disponibles
Descarga PDF, traduce, crea quizzes, páginas para colorear y más con un plan.
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Requiere plan
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoComparte tu opinión
Cuentitos que también podrían gustarte

Lucas y el secreto del bosque encantado
Lucas, el valiente unicornio que teme bañarse, aprende una técnica especial de su madre para superar su miedo y disfrutar de las maravillas del bosque encantado.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El gato Catnap y la lección mágica
En el bosque encantado, el travieso gato Catnap aprende una valiosa lección: ser amable y respetuoso con los demás es mucho más divertido que jugar malas bromas.

El cardenal valiente en La Arboleda
En el bosque de La Arboleda, Copete Rojo, un cardenal valiente, recibe ayuda del sabio búho para escapar de peligro.

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.

La amistad de Osi y Perrín
"Osi y Perrín: Una historia de amistad inquebrantable entre un osito bebé y un perrito en un bosque encantado. "

El bosque de la amistad
Lucas, Sofía y Mateo son tres amigos inseparables que viven en un hermoso bosque. Un día, encuentran a un conejito perdido y deciden ayudarlo a encontrar su hogar. Con valentía y amistad, superan diversos desafíos hasta llegar al niño que llora por su mascota perdida. Agradecido, el niño invita a los amigos a su casa y les enseña la importancia de la amistad y el amor incondicional. De regreso al bosque, prometen ayudar siempre a quienes lo necesiten. Juntos, siguen viviendo felices en su bosque lleno de amor y amistad.

El bosque encantado de Sofía
Sofía, una niña curiosa pero temerosa, se adentra en un oscuro bosque y descubre un mundo mágico con la ayuda de sus amigas. Aprende valiosas lecciones sobre la amistad y el coraje mientras enfrenta desafíos y criaturas fantásticas. Al superar sus miedos, Sofía descubre la importancia de explorar lo desconocido con valentía. Una historia llena de magia y enseñanzas para todas las niñas curiosas.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



