
Había una vez un joven llamado Martín, que odiaba las matemáticas. Cada vez que tenía que enfrentarse a un problema numérico, sentía una gran frustración y se preguntaba por qué tenía que aprender algo tan aburrido. Martín soñaba con poder divertirse como sus amigos, quienes disfrutaban resolviendo ecuaciones y operaciones matemáticas. Un día, mientras caminaba rumbo a su escuela, Martín encontró un libro mágico tirado en el suelo. Al abrirlo, apareció un pequeño duende llamado Matías quien le dijo:-"¡Hola! Soy Matías, el duende de las matemáticas. He venido para ayudarte a disfrutar de esta maravillosa ciencia". Martín estaba sorprendido pero emocionado al mismo tiempo. Nunca había imaginado tener ayuda mágica para superar su odio hacia las matemáticas. Matías llevó a Martín a su mundo mágico lleno de números coloridos y figuras geométricas bailando al ritmo de una melodía encantadora. El joven se quedó asombrado ante tanta belleza matemática. -"¿Puedes enseñarme cómo hacer esto? ", preguntó Martín señalando los números danzantes. Matías sonrió y comenzó a explicarle los conceptos básicos de suma y resta utilizando los números bailarines como ejemplo.


