
Un día, los aldeanos se prepararon para una caminata al bosque. Buscaban hierbas medicinales para curar a un anciano enfermo. Pero se perdieron en los árboles altos y no sabían cómo regresar. Juanito, que se había quedado atrás, los vio desde una colina y se sintió responsable. Sabía que debía ayudarlos, aunque antes había mentido y ahora quería hacer lo correcto.
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