
En la sala de cinco del Jardín Arcoíris, el aire siempre olía a crayones nuevos y a hojas frescas de los árboles. Era un lugar lleno de vida, con plantas verdes trepando por las ventanas y lupas de colores colgadas a la altura de los niños. En las paredes, los dibujos de soles sonrientes y flores de papel daban la bienvenida a todos cada mañana. Aquel lunes, sin embargo, algo era muy diferente y emocionante. Justo en el centro de la ronda, donde los niños se sentaban a conversar, había una caja marrón muy grande y misteriosa. Lila, que siempre llevaba su mochila con dibujos de estrellas, fue la primera en notar que la caja tenía pequeños agujeritos en los costados. Sus ojos grandes brillaban con una luz especial mientras se acercaba de puntillas para no asustar al contenido. Sus amigos, Tomás y Emi, llegaron pronto y se quedaron maravillados junto a ella. Ambos tenían el cabello negro azabache y lucían una vincha amarilla brillante que combinaba perfectamente con sus cuadernos de dibujos. Emi tocó la caja suavemente con un dedo, sintiendo la textura de la madera, mientras Tomás trataba de adivinar qué secreto guardaba aquel objeto silencioso. El cartel en el frente de la caja era un desafío para su imaginación, invitándolos a usar su curiosidad antes que sus manos para resolver el enigma.
Chapitre 2 : que se passe-t-il ensuite ?
Continue l'histoire avec les mêmes personnages : écris le prochain chapitre en quelques minutes.

