
Un día soleado, Sofía caminaba por el bosque con su amigo Conejito. El cielo era azul y brillaba el sol. De repente, escucharon un ruido extraño cerca de un río. Se acercaron con cuidado y vieron que el agua no fluía normalmente. El río parecía triste y susurraba palabras suaves, pero nadie podía entenderlo.
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