
Un día, el bosque se quedó en silencio. No el silencio tranquilo de la noche sino un silencio vacío y aterrador. Los pájaros no cantaban, el viento no silbaba, y hasta el río corría sin hacer ruido. Tralalero intentó cantar pero sus notas se evaporaban en el aire como humo. «Alguien robó la melodía del bosque», dijo el Maestro Silencio con gravedad, ajustándose el sombrero.
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Capitolo 4: e poi cosa succede?
Continua la storia con gli stessi personaggi: scrivi il prossimo capitolo in pochi minuti.

