Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozJavier suspiró. "Tengo una suerte de perro," pensó. "El Coronel meterá esto en mi foja de servicios." No es que Javier fuera un perro de verdad, ¡claro que no! Era un niño, uno al que le encantaba jugar al fútbol y dibujar cohetes espaciales en su cuaderno. Pero hoy, había metido la pata… y de qué manera.
Todo había empezado con una pelota nueva, una reluciente esfera azul y amarilla que le había regalado su abuelo. Javier la adoraba. La llevó al colegio, escondiéndola en su mochila con la esperanza de jugar durante el recreo. Pero la tentación fue demasiado grande. Durante la clase de matemáticas, mientras el Profesor Rodríguez explicaba los ángulos, Javier sacó la pelota a escondidas y empezó a hacerla rodar suavemente por debajo de la mesa.
¡Error! La pelota, traviesa como ella sola, rodó… y rodó… hasta salir debajo de la mesa y aterrizar justo en los pies del Profesor Rodríguez. El silencio se hizo palpable. El profesor, un hombre normalmente tranquilo, frunció el ceño. "¿Qué es esto, Javier?" preguntó, con una voz que sonaba como un trueno lejano.
Javier, rojo como un tomate, murmuró una disculpa. El Profesor Rodríguez recogió la pelota. "A la oficina del Coronel," sentenció.
El Coronel Suárez era el director del colegio, un hombre alto y serio con un bigote impresionante. Su oficina era un lugar temido por todos los alumnos. Javier caminó hacia allí con el corazón encogido, imaginando el regaño que le esperaba.
Al llegar a la oficina, encontró al Coronel leyendo un libro. Levantó la vista y, al ver a Javier, su rostro se suavizó un poco. "Así que tú eres el joven futbolista," dijo, con un tono que no era tan amenazante como Javier esperaba.
Javier explicó lo sucedido, con la voz temblorosa. Para su sorpresa, el Coronel no se enfadó. En cambio, sonrió. "Entiendo," dijo. "A todos nos gusta jugar. Pero hay un tiempo y un lugar para cada cosa."
Luego, el Coronel hizo algo inesperado. Sacó un balón de fútbol, un poco viejo y desinflado, de un armario. "Este balón necesita un poco de cariño," dijo. "¿Te gustaría ayudarme a arreglarlo?"
Javier, sorprendido, asintió con entusiasmo. Juntos, inflaron el balón, lo limpiaron y le cosieron un pequeño agujero. Mientras trabajaban, el Coronel le contó historias sobre su juventud y sobre cómo él también había cometido errores.
Cuando terminaron, el balón estaba casi como nuevo. El Coronel le devolvió la pelota azul y amarilla a Javier. "Puedes jugar con ella durante el recreo," dijo. "Pero recuerda, la clase es para aprender."
Javier salió de la oficina del Coronel sintiéndose mucho mejor de lo que esperaba. No solo no lo habían castigado, sino que había pasado un rato agradable con el director. Pensó en lo que había dicho antes: "Tengo una suerte de perro." Pero ahora, la frase tenía un significado diferente. No era mala suerte, sino una extraña forma de buena suerte. Quizás, después de todo, meter la pata no siempre era tan malo.
En el recreo, Javier jugó al fútbol con sus amigos. Pateó la pelota azul y amarilla con todas sus fuerzas, sintiéndose feliz y aliviado. Incluso invitó al Coronel a unirse a ellos, y el director, sonriendo, aceptó.
Esa tarde, cuando llegó a casa, Javier dibujó un nuevo cohete espacial en su cuaderno. Pero esta vez, en lugar de estrellarse, el cohete volaba alto, muy alto, hacia las estrellas. Y debajo del dibujo, escribió: "A veces, la suerte se encuentra donde menos la esperas." Y supo que, aunque había tenido un día un poco alocado, al final, había sido un día con mucha suerte, una suerte de perro, pero de un perro muy, muy afortunado.
Al día siguiente, en la clase de matemáticas, Javier prestó mucha atención al Profesor Rodríguez. La pelota azul y amarilla se quedó quieta, guardada en su mochila, esperando el recreo. Y Javier sonrió, sabiendo que había aprendido una valiosa lección: que incluso los errores pueden llevar a cosas buenas, si uno está dispuesto a aprender de ellos.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



