
Sofía, el conejito y el hada del lápiz mágico estaban caminando por el bosque de Pintalinda cuando vieron un río muy ancho. El conejito se detuvo, triste, porque no podía cruzarlo. Sofía lo abrazó y le dijo: 'No te preocupes, pronto tendremos una solución'. El hada del lápiz mágico sonrió y le dijo a Sofía: 'Con tu creatividad, podemos dibujar un puente mágico'.
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