
Mateo era un niño muy especial y muy valiente. Él tenía el pelo negro corto y ojos marrones brillantes. Sus ojos siempre estaban llenos de chispas de mucha curiosidad. Mateo siempre llevaba puesta su mochila azul favorita en la espalda. En esa mochila guardaba una linterna y una merienda rica. Mateo vivía en un pueblo pequeño cerca de un bosque. Todos los adultos decían que el bosque era muy peligroso. Decían que los árboles eran gigantes y las sombras oscuras. Pero Mateo era un niño muy amable y muy bueno. Él no creía que el bosque fuera un lugar malo. Un día de mucho sol, Mateo decidió explorar el bosque. Caminó por el pasto verde hasta llegar a los pinos. El viento soplaba de forma suave sobre su cara sonriente. Mateo ajustó las correas de su mochila azul con fuerza. Estaba listo para descubrir la verdad por su propia cuenta. El sol iluminaba el camino de tierra frente a él. Sus zapatos hacían un ruido suave al pisar las hojas. Mateo respiró profundo y dio el primer paso hacia adentro. Se sentía como el comienzo de una aventura muy emocionante. Quería demostrar a todos que el bosque era un amigo. Su corazón latía con mucha fuerza y mucha alegría ahora.
Capitolo 2: e poi cosa succede?
Continua la storia con gli stessi personaggi: scrivi il prossimo capitolo in pochi minuti.

