
El dinosaurio mimoso
Había una vez un dinosaurio mimoso llamado Dino, que tenía una gran debilidad: le encantaba comer bananas. Era un poco inquieto y, a veces, hacía travesuras sin querer, pero había algo que siempre lo ayudaba a calmarse: escuchar un cuento. Cada tarde, Dino se acomodaba en su mecedora, se recostaba suavemente y miraba el paisaje lleno de flores de colores. Mientras alguien le leía un libro o sonaba una música tranquila, él se quedaba muy quietito, disfrutando ese momento que lo llenaba de felicidad. Pero había algo que Dino no quería ni ver: ¡las verduras! Cada vez que aparecían en su plato, hacía caras raras y decía que no le gustaban para nada. Un día, mientras escuchaba un cuento en su mecedora, el personaje de la historia le contó lo importante que era probar diferentes alimentos para crecer fuerte y sano. Dino se quedó pensando… tal vez podía intentarlo. Al día siguiente, con un poco de curiosidad, probó un pedacito de verdura. No fue tan terrible como pensaba. Poco a poco, fue animándose a probar otras, siempre acompañado de su música, sus cuentos y su querido paisaje de flores. Y así, Dino siguió siendo un dinosaurio mimoso, amante de las bananas, pero también un poco más valiente, aprendiendo cosas nuevas cada día… y disfrutando cada momento con alegría.
作者 StarryRobin42
