
Martín, Sofía y Lucas caminaban por el jardín de las emociones cuando escucharon un sonido cristalino. Era el agua de un arroyo que brillaba con colores que no habían visto antes. Se acercaron con curiosidad y vieron que el agua no era de color azul como normalmente es, sino que brillaba con tonos de amarillo, rojo, verde y azul. Al tocar el arroyo, escucharon una voz suave que decía: 'Soy el arroyo de la alegría. Quien me escuche aprenderá a encontrar el color en su corazón.'
— 1 / 3 —
1 / 3
← Capítulo anteriorEl árbol que habla de la pacienciaSiguiente capítulo →La cueva de los sonidos emocionantes
Siguiente capítuloLa cueva de los sonidos emocionantes
Empezar a leer

