
Sergio y Dani, los hermanos detectives.
En una ciudad envuelta en niebla, donde las farolas parpadeaban como si tuvieran miedo, vivían dos hermanos muy poco comunes: Sergio y Sani. No eran policías ni llevaban placa, pero todo el mundo sabía que, cuando algo extraño ocurría, ellos aparecían. Tenían una pequeña oficina sobre una panadería, con un cartel que decía: “Detectives S&D — Casos imposibles, misterios reales.” Una noche, un hombre llamó a su puerta temblando. —Ha vuelto… —susurró—. Él ha vuelto. Sergio y Dani intercambiaron miradas. No hacía falta decir el nombre. Drácula. Durante años, aquel ser había sido solo una leyenda urbana… desapariciones sin rastro, sombras en los tejados, susurros en la oscuridad. Pero ahora había pruebas: marcas en el cuello, testigos que hablaban de una figura elegante con capa negra… y ojos rojos brillando en la noche. —Caso aceptado —dijo Dani, cerrando la libreta con decisión. Esa misma madrugada, los hermanos siguieron un rastro de pistas que los llevó hasta un antiguo castillo en las afueras. Las puertas estaban entreabiertas, como invitándolos a entrar. —Esto no me gusta —murmuró Sergio. —Perfecto —respondió Dani—. Entonces estamos en el sitio correcto. Dentro, el silencio era absoluto. Solo el eco de sus pasos rompía la oscuridad. De repente, una voz profunda llenó la sala: —Os estaba esperando… Desde las sombras apareció Drácula. Alto, elegante, con una sonrisa fría que helaba la sangre. —Dos pequeños detectives… qué valientes. Lucas apretó una linterna especial que llevaba en la mano. —Sabemos lo que eres —dijo firme—. Y sabemos cómo detenerte. Drácula rió. —¿De verdad? Vera sacó de su mochila un pequeño espejo y lo colocó frente a él. No reflejaba nada. —No tienes reflejo —dijo—. Eso confirma todo. El vampiro dio un paso adelante, sus ojos brillando con hambre. —Confirmar no es suficiente para sobrevivir. Pero los hermanos no estaban improvisando. Habían investigado. Habían aprendido. Sergio encendió la linterna… no era una linterna cualquiera. Emitía una luz ultravioleta intensa. Drácula retrocedió, gruñendo. —¡¿Qué es eso?! —Ciencia —respondió Sergio. Al mismo tiempo, Dani lanzó al suelo un círculo de ajo triturado y sal. —Y tradición —añadió. Drácula quedó atrapado dentro del círculo, debilitándose. —Esto… no… termina… aquí… —gruñó. —Sí —dijo Dani con calma—. Esta vez sí. Con un último destello de luz, el vampiro desapareció en una nube de ceniza que se dispersó en el aire. A la mañana siguiente, la ciudad volvió a la normalidad. Nadie hablaba del castillo. Nadie mencionaba a Drácula. Pero en la oficina sobre la panadería, Sergio colgaba un nuevo expediente cerrado mientras Dani escribía en su libreta: “Caso resuelto… por ahora.” Porque ambos sabían algo importante: Los monstruos nunca desaparecen del todo. Y ellos siempre estarían listos para encontrarlos.
作者 MerryKoala99
キャラクター
Sergio
主人公Humano · Valiente, aventurero.
Dani
主人公Humano · Miedoso, cariñoso.
