El Corazón de Paloma y la Luz Escondida
Paloma sufre de ansiedad, que ella llama "el runrún." Su madre le enseña a buscar la luz de Dios para encontrar paz y valentía. Paloma aprende a controlar su ansiedad cuidando de otros y confiando en su fe.

Paloma era una niña con un corazón que a veces se sentía como una jaula llena de mariposas asustadas. Cada vez que tenía que hablar en clase, o jugar con niños nuevos, o incluso ir al supermercado con su mamá, ¡pum, pum, pum!, su corazón latía tan fuerte que parecía que iba a salir corriendo. Ella lo llamaba "el runrún". Un día, el runrún era tan fuerte que Paloma no quería salir de la cama. "Tengo que leer en voz alta en clase hoy", le dijo a su mamá con la voz temblorosa. "¡Y si me equivoco! ¡Y si todos se ríen!". Su mamá se sentó en la cama junto a ella y le acarició el pelo. "Paloma, el runrún es solo una señal de que te importa. Pero no tiene que controlarte. ¿Sabes? Yo también a veces siento el runrún. Pero he aprendido un secreto". Paloma levantó la vista, con los ojos muy abiertos. "¿Un secreto? ¿Cuál?". "El secreto es buscar la luz", dijo su mamá suavemente. "La luz que siempre está contigo, aunque a veces no la veas". Paloma frunció el ceño. "¿Qué luz?". "La luz de Dios, Paloma. Él siempre está contigo, escuchándote, cuidándote. Cuando sientas el runrún, cierra los ojos y habla con Él. Pídele que te dé paz y valentía". Paloma no estaba muy segura, pero decidió intentarlo. Cerró los ojos con fuerza y susurró: "Dios, por favor, ayuda a que mi runrún se calme. Por favor, dame valor para leer en clase". Respiró hondo. No sintió una diferencia mágica al instante, pero sí sintió un poquito menos de miedo. Se levantó de la cama y se preparó para ir a la escuela. En el camino, vio un pequeño pájaro herido en la acera. Su ala estaba torcida y parecía asustado. El runrún de Paloma volvió a empezar, pero esta vez, sintió algo más: compasión. Con cuidado, recogió al pajarito y lo llevó a su casa. Su mamá le ayudó a ponerle una venda en el ala y le preparó un poquito de agua y migas de pan. Paloma se quedó con el pajarito, hablándole suavemente y sintiendo que su propio runrún se calmaba un poco mientras cuidaba de otro ser vivo. Cuando llegó el momento de leer en clase, Paloma todavía sentía el runrún, pero no era tan fuerte. Antes de empezar, cerró los ojos un segundo y respiró hondo, recordando la luz que su mamá le había contado. Luego, abrió su libro y empezó a leer. Al principio, su voz temblaba un poco, pero a medida que avanzaba, se sentía más segura. Se concentró en las palabras y en el significado de la historia, en lugar de preocuparse por lo que los demás pensaban. Para su sorpresa, ¡lo hizo muy bien! Al terminar, sus compañeros la aplaudieron y su maestra le sonrió. Ese día, Paloma aprendió que el runrún no iba a desaparecer por completo, pero que podía aprender a controlarlo. Aprendió que cuidar de los demás, como el pajarito herido, podía ayudarla a sentirse mejor. Y lo más importante, aprendió que la luz de Dios siempre estaba con ella, lista para darle paz y valentía cuando más la necesitaba. Después de la escuela, Paloma fue a visitar al pajarito. Estaba comiendo felizmente y parecía estar recuperándose. Paloma le sonrió y le dijo: "Eres muy valiente, pequeño. Yo también estoy aprendiendo a ser valiente". Desde ese día, cada vez que sentía el runrún, Paloma cerraba los ojos y buscaba la luz. A veces, la encontraba al instante. Otras veces, tenía que buscarla un poquito más. Pero siempre estaba allí, esperando para darle paz y valentía. Y Paloma supo que, con la ayuda de la luz y un corazón lleno de amor, podía hacer cualquier cosa. Un día, incluso se animó a participar en el festival de talentos de la escuela. Cantó una canción que le gustaba mucho, y aunque el runrún estuvo presente, no la detuvo. Cantó con todo su corazón, y cuando terminó, ¡todos la ovacionaron! Paloma se sintió feliz y orgullosa de sí misma. Había encontrado su propia luz, y la estaba compartiendo con el mundo. Paloma entendió que la ansiedad era parte de ella, pero no la definía. Que la búsqueda de Dios, la conexión con esa luz interior, era su mayor fortaleza. Con el tiempo, el runrún se hizo menos frecuente y menos intenso. Paloma aprendió a aceptarlo como una parte de sí misma y a recordarse constantemente que era valiente, fuerte y amada. Y así, Paloma, la niña con el corazón de paloma, siguió volando alto, iluminando el mundo con su propia luz.
¿Te gustó este cuento?
Crea hasta 200 cuentos al mes con ilustraciones, quizzes y más.
Herramientas del Cuento
Herramientas premium disponibles
Descarga PDF, traduce, crea quizzes, páginas para colorear y más con un plan.
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Requiere plan
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoComparte tu opinión
Cuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La gran aventura de la amistad
En el pequeño pueblo de Aventurita, Terror, Hallown y Espíritu se encuentran con Sofía, Valentina, Tomás y sus perros Rayo y Luna. Juntos emprenden una emocionante aventura para ayudar a los niños a regresar a casa. Superan obstáculos como construir un puente improvisado sobre un río y descubren la amistad en la vieja casa abandonada de Don Ernesto. Al final, celebran en el festival anual del pueblo y aprenden que trabajar juntos puede hacer felices a quienes nos rodean.

Gorky, el defensor de los animales
Gorky aprende a ayudar a los animales heridos gracias a su madre Fanny, convirtiéndose en un defensor de los animales necesitados.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.

Mujeres valientes en el Gimnasio Comercial Los Andes
En el Gimnasio Comercial Los Andes, la señorita Laura enseña a los niños sobre mujeres valientes en vísperas del 8 de marzo.

El baile de la amistad en Villa Ratonia
En Villa Ratonia, el gato Federico organiza un baile para vencer el miedo de los ratones y forjar amistades sinceras.

La rata planchadora
Rosita, una rata diferente a las demás, descubre su talento para planchar ropa y ayuda a la señora Marta en su lavandería.

La varita mágica de Emiliano
Emiliano, un niño especial con una varita mágica, descubre que el verdadero regalo está en hacer felices a los demás.

El ratoncito y la mariposa
Laureano Chiquito, el ratoncito amoroso y feliz, ayuda a una mariposa herida y juntos alegran la vida de un ogro solitario.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



