Eliette y la Luna Traviesa
La enfermera Eliette debe trabajar en el turno de noche, dejando a su hijo Gaspar, de tres años, al cuidado de su papá Alexi. Gaspar no quiere que su mamá se vaya, pero con el amor de su papá, un cuento de la luna y un dibujo de su mami como superheroína, logra superar el miedo y la soledad, entendiendo la importancia del trabajo de su madre.

Eliette era enfermera. Le encantaba cuidar a las personas, especialmente a los bebés y los niños. Pero esta noche, Eliette tenía que trabajar en el turno de noche. Su hijo, Gaspar, un pequeño de tres años con ojos grandes y curiosos, no estaba nada contento con la idea. "¡No, mami, no!" gritó Gaspar, aferrándose a la pierna de Eliette. "¡No quiero que te vayas! ¡Quiero que me cuentes un cuento de la luna!" Eliette se agachó y abrazó a Gaspar con fuerza. "Mi amor, tengo que ir a trabajar. Hay muchos niños enfermos que me necesitan esta noche. Pero papá Alexi se quedará contigo. Él te contará el cuento de la luna y te dará un abrazo gigante." Alexi, el papá de Gaspar, sonrió. Era alto y fuerte, con una barba suave que le gustaba a Gaspar abrazar. "¡Claro que sí, campeón! Te prepararé leche tibia con miel y te leeré el cuento de la luna que tanto te gusta. ¡Será una aventura lunar!" Gaspar seguía con el ceño fruncido. No le gustaba que Eliette se fuera. Le daba miedo la oscuridad y extrañaba su olor. "¿Y si la luna se cae?", preguntó, con los ojos llenos de preocupación. Eliette le besó la frente. "La luna nunca se cae, mi cielo. Siempre está ahí, vigilándonos a todos. Y yo también te estaré vigilando, desde el hospital. Piensa que estoy ayudando a otros niños para que se pongan fuertes y puedan jugar contigo pronto." Antes de irse, Eliette le dio un beso a Alexi y otro a Gaspar. Le dejó a Gaspar un pequeño peluche de oveja, Ovejita, que olía a ella. "Cuídala mucho", le susurró. "Ella te protegerá mientras duermes." Cuando Eliette se fue, Gaspar se sintió muy solo. Se aferró a Ovejita y miró por la ventana. La luna brillaba en el cielo, grande y redonda. Parecía sonreírle. Alexi lo levantó en sus brazos. "Vamos, pequeño astronauta. ¡Es hora de la aventura lunar! Vamos a preparar la leche tibia y luego leeremos el cuento." Alexi preparó la leche y le leyó a Gaspar el cuento de la luna, uno que hablaba de un conejo que vivía en la luna y pintaba las estrellas. Gaspar escuchaba atentamente, imaginando al conejo con su pincel mágico. Después del cuento, Alexi abrazó a Gaspar con fuerza. "¿Te sientes mejor ahora?", le preguntó. Gaspar asintió. La leche tibia y el cuento lo habían calmado un poco. Pero todavía extrañaba a Eliette. "Papá", dijo Gaspar, "¿crees que la mami está bien?" "Claro que sí, campeón. Tu mami es muy fuerte y valiente. Está cuidando a otros niños, como una superheroína de la noche." Gaspar pensó en Eliette como una superheroína. La imaginó volando por el hospital, curando a los niños con su capa blanca. Eso lo hizo sentir un poco mejor. Alexi le propuso un juego: "Vamos a dibujar a la mami como una superheroína. ¿Qué te parece?" Gaspar sonrió. Le encantaba dibujar. Sacaron los colores y empezaron a dibujar. Gaspar dibujó a Eliette con una capa roja, botas brillantes y una jeringa mágica que curaba a los niños. Alexi dibujó a Eliette rodeada de corazones y estrellas. Mientras dibujaban, Gaspar empezó a sentirse cansado. Sus ojos se cerraban solos. Alexi lo llevó a la cama y lo arropó con una manta suave. "Buenas noches, campeón", le susurró Alexi. "Sueña con la mami superheroína." Gaspar se durmió abrazado a Ovejita. Soñó con Eliette volando por el cielo, curando a todos los niños y enviándole besos de luna. En el hospital, Eliette también pensaba en Gaspar. Sabía que lo extrañaba, pero también sabía que estaba haciendo un buen trabajo. Miró al cielo y le envió un beso a la luna, sabiendo que Gaspar también la estaba mirando. Cuando Eliette regresó a casa por la mañana, encontró a Gaspar todavía dormido, abrazado a Ovejita y con el dibujo de la mami superheroína a su lado. Lo besó suavemente en la frente. Sabía que, aunque era difícil para Gaspar que trabajara de noche, él entendía que ella estaba ayudando a los demás. Y eso lo hacía muy especial. Gaspar se despertó y la abrazó con fuerza. "¡Mami!", gritó. "¡Eres una superheroína!" Eliette sonrió. "Sí, mi amor. Y tú eres mi pequeño superhéroe." Esa mañana, Eliette le contó a Gaspar todas las historias del hospital, de los niños que había cuidado y de cómo los había ayudado a sentirse mejor. Gaspar escuchaba atentamente, orgulloso de su mami enfermera. Y aunque todavía no le gustaba que trabajara de noche, sabía que ella era muy importante para muchas personas. Y eso, para Gaspar, era lo más importante de todo.
¿Te gustó este cuento?
Crea hasta 200 cuentos al mes con ilustraciones, quizzes y más.
Herramientas del Cuento
Herramientas premium disponibles
Descarga PDF, traduce, crea quizzes, páginas para colorear y más con un plan.
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Requiere plan
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoComparte tu opinión
Cuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El equilibrio entre el mundo virtual y el real
Martín, un niño adicto a los videojuegos, descubre la importancia de encontrar un equilibrio entre la e-actividad y las actividades al aire libre.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



