Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
RobotAmarillo, un robot brillante y alegre como el sol, vivía en un taller lleno de chatarra reluciente y herramientas zumbantes. No le gustaba la chatarra, ¡a RobotAmarillo le gustaba el queso! Queso amarillo, queso blanco, queso con agujeros, queso fundido… ¡le encantaba todo el queso! Un día, mientras ayudaba al anciano inventor Don Remigio a ordenar su taller, RobotAmarillo encontró un mapa enrollado dentro de una lata de aceite vacía.
"¿Qué es esto, Don Remigio?" preguntó RobotAmarillo, haciendo girar el mapa con sus pinzas metálicas.
Don Remigio se acercó con sus gafas empañadas. "¡Oh! ¡Ese es el mapa del Queso Perdido! Una leyenda cuenta que existe una montaña hecha completamente de queso, escondida en algún lugar de las Colinas Crujientes."
Los ojos de RobotAmarillo brillaron como bombillas. "¡Una montaña de queso! ¡Tengo que encontrarla!"
Don Remigio sonrió. "Es una aventura peligrosa, RobotAmarillo. Las Colinas Crujientes están llenas de rocas resbaladizas y ardillas ladronas de queso."
"¡No importa!" exclamó RobotAmarillo. "¡Estoy hecho de metal resistente y tengo un apetito insaciable!"
Así, RobotAmarillo preparó su mochila. Metió una batería extra, un destornillador multiusos y, lo más importante, un cortador de queso especial. Se despidió de Don Remigio y se aventuró hacia las Colinas Crujientes.
El camino era empinado y lleno de baches. RobotAmarillo resbaló varias veces, pero gracias a sus ruedas resistentes, logró mantenerse en pie. De repente, escuchó un chillido agudo.
"¡Alto ahí, robot de hojalata!" gritó una ardilla diminuta con un parche en el ojo. Tenía un grupo de ardillas más pequeñas detrás de ella, todas con miradas amenazantes.
"¡Somos los Guardianes del Queso!" chilló la ardilla con parche. "¡No dejarás que nadie pase por aquí!"
RobotAmarillo intentó razonar con ellas. "Solo quiero encontrar la montaña de queso. No voy a robar nada."
"¡Mentira!" gritó otra ardilla. "¡Todos los robots aman el queso!"
RobotAmarillo suspiró. Sabía que no podía pelear con todas esas ardillas. Entonces, tuvo una idea. Sacó su cortador de queso especial y cortó un trozo pequeño de queso de su bolsillo. Se lo ofreció a las ardillas.
"¿Qué es esto?" preguntó la ardilla con parche, olfateando el queso con desconfianza.
"Es queso cheddar extra añejo," explicó RobotAmarillo. "Es mi favorito. Quiero compartirlo con ustedes."
Las ardillas, al principio dudosas, probaron el queso. Sus ojos se abrieron de par en par. Estaba delicioso. Pronto, todas las ardillas estaban comiendo queso con entusiasmo.
"¡Delicioso!" exclamó la ardilla con parche. "Nunca habíamos probado un queso tan bueno."
RobotAmarillo sonrió. "¿Ven? No soy tan malo. ¿Me dejarán pasar ahora?"
La ardilla con parche asintió. "Por supuesto. Pero ten cuidado. Dicen que hay un Monstruo de Queso que guarda la montaña."
RobotAmarillo agradeció a las ardillas y continuó su camino. Después de caminar durante horas, finalmente vio algo en la distancia. ¡Era una montaña! Pero no era una montaña normal. Era una montaña hecha completamente de queso. Queso suizo, queso brie, queso parmesano… ¡era una maravilla quesosa!
Mientras RobotAmarillo se acercaba a la montaña, escuchó un rugido. Un enorme monstruo hecho de queso mohoso salió de una cueva. Tenía ojos de aceitunas y dientes de galletas saladas.
"¡Soy el Monstruo de Queso!" rugió el monstruo. "¡Nadie puede comer mi montaña de queso!"
RobotAmarillo sintió un poco de miedo, pero recordó por qué había venido. Sacó su cortador de queso especial y se enfrentó al monstruo.
"No quiero comer toda tu montaña," dijo RobotAmarillo con valentía. "Solo quiero probar un poco. Y tal vez… hacerte un amigo."
El Monstruo de Queso se detuvo, confundido. "¿Un amigo? Nadie quiere ser amigo de un monstruo de queso mohoso."
RobotAmarillo sonrió. "Yo sí. Me gusta el queso, y tú eres un monstruo de queso muy impresionante."
RobotAmarillo cortó un trozo grande de queso de la montaña y se lo ofreció al Monstruo de Queso. El monstruo lo olió con cautela y luego lo probó. Sus ojos de aceituna se iluminaron.
"¡Es delicioso!" exclamó el Monstruo de Queso. "Nunca nadie me había ofrecido queso antes."
RobotAmarillo y el Monstruo de Queso pasaron el resto del día comiendo queso y contándose historias. RobotAmarillo aprendió que el Monstruo de Queso solo era solitario y que solo quería un amigo. Se hicieron los mejores amigos. RobotAmarillo prometió visitar al Monstruo de Queso todos los días y compartir su queso favorito. Y así, RobotAmarillo, el robot amarillo amante del queso, encontró la montaña de queso y un amigo para siempre.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El misterio del tiempo perdido
Lucía y su perro Pongo se pierden en una casa abandonada, donde descubren relojes antiguos que los llevan a explorar distintas habitaciones y encontrar la salida.

Manu y el desafío de Godzilla
Un niño valiente llamado Manu enfrenta a Godzilla para proteger su ciudad, demostrando que el coraje supera cualquier desafío.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



