La leyenda del sol y la luna

La leyenda del sol y la luna es un relato del pueblo mexica (azteca) que explica cómo nacieron el Sol y la Luna en Teotihuacán, y por qué en la luna llena se ve un conejo. Aquí la tienes contada para niños, en versión completa y en versión muy corta, con sus personajes, su moraleja y preguntas para comentar. Al final, otras versiones del sol y la luna de los mayas y los incas.

Las versiones de esta página son originales de Cuenti: puedes leerlas, copiarlas e imprimirlas para la escuela.

Resumen en 5 líneas

  1. Al principio el mundo estaba a oscuras y los dioses se reunieron en Teotihuacán.
  2. Dos dioses se ofrecieron a ser el Sol: Tecuciztécatl, rico y orgulloso, y Nanahuatzin, pobre, enfermo y humilde.
  3. Tecuciztécatl tuvo miedo de saltar a la hoguera cuatro veces; Nanahuatzin saltó a la primera y se volvió el Sol.
  4. Tecuciztécatl saltó después y salió un segundo sol, así que un dios le lanzó un conejo y su luz se apagó: así nació la Luna.
  5. El viento sopló para que el Sol y la Luna caminaran por el cielo, y por eso no salen al mismo tiempo.

La leyenda del sol y la luna para niños

México, pueblo mexica (Teotihuacán) · Lectura de 4 minutos · De 6 a 11 años

Hace muchísimo tiempo, cuando todavía no existían los días, el mundo entero estaba a oscuras. No había amaneceres ni atardeceres: solo una noche larga y fría que no terminaba nunca.

Los dioses se reunieron en Teotihuacán, una ciudad sagrada con pirámides altísimas, y se hicieron una gran pregunta: «¿Quién de nosotros tendrá el valor de convertirse en el Sol para dar luz y calor al mundo?».

Enseguida dio un paso al frente Tecuciztécatl. Era un dios elegante, con un manto de plumas de colores que brillaban como joyas. «¡Yo lo haré!», dijo con voz fuerte, seguro de que todos lo admirarían.

Los dioses buscaron a alguien más y se fijaron en Nanahuatzin, un dios pequeño y callado, con la piel llena de granos, al que casi nadie tomaba en cuenta. «¿Y tú?», le preguntaron. Nanahuatzin lo pensó un momento y respondió: «Lo haré con gusto».

Durante cuatro días, los dos se prepararon. Tecuciztécatl ofreció regalos lujosos: plumas finas, bolitas de oro y piedras preciosas. Nanahuatzin no tenía nada de eso, así que ofreció lo único que tenía: unas ramitas, unas espinas de maguey y todo su esfuerzo.

Mientras tanto, los dioses encendieron una hoguera gigantesca. Sus llamas eran tan altas que iluminaban las pirámides. Quien saltara al fuego se transformaría en luz.

Le tocó primero a Tecuciztécatl. Corrió hacia las llamas, pero sintió el calor en la cara y se detuvo. Lo intentó otra vez, y otra, y otra más. Cuatro veces se acercó, y las cuatro veces el miedo lo hizo retroceder.

Entonces llamaron a Nanahuatzin. Él cerró los ojos, juntó todo su valor y saltó a la hoguera sin mirar atrás. Al verlo, Tecuciztécatl sintió vergüenza y saltó también. Detrás de ellos se lanzaron un águila y un jaguar: por eso, cuentan, el águila tiene plumas oscuras y el jaguar tiene manchas en la piel.

Los dioses esperaron mirando hacia todos lados, sin saber por dónde aparecería la luz. De pronto, por el oriente, salió un sol enorme y dorado: era Nanahuatzin. Y poco después, por el mismo lado, salió otro sol que brillaba igual: era Tecuciztécatl.

«¡No puede haber dos soles iguales!», dijeron los dioses. Uno de ellos tomó un conejo y lo lanzó con fuerza a la cara del segundo sol. Su luz se apagó poco a poco, hasta volverse una luz suave y plateada. Así nació la Luna, y en su cara quedó dibujada la figura del conejo.

Pero había un problema: el Sol y la Luna estaban quietos en el cielo. Entonces el dios del viento sopló y sopló con todas sus fuerzas, hasta que el Sol empezó a caminar. La Luna se quedó atrás y empezó a caminar más tarde.

Por eso, desde entonces, el Sol alumbra el día y la Luna acompaña la noche. Y si miras con atención la luna llena, todavía puedes ver al conejo.

Moraleja

El valor no depende de lo que tienes ni de cómo te ves: a veces el más humilde es el más valiente.

Preguntas de comprensión

  1. ¿Cómo era el mundo al principio de la leyenda?
  2. ¿En qué ciudad se reunieron los dioses?
  3. ¿Cómo era Tecuciztécatl y cómo era Nanahuatzin?
  4. ¿Qué ofreció cada uno durante los cuatro días?
  5. ¿Por qué Tecuciztécatl no saltó a la hoguera la primera vez?
  6. ¿Por qué los dioses le lanzaron un conejo al segundo sol?
  7. ¿Qué hizo el dios del viento?
  8. ¿Qué personaje te parece más valiente y por qué?
Crear un cuento ilustrado del sol y la luna

Leyenda del sol y la luna corta (para los más pequeños)

Para leer en voz alta en un minuto, en preescolar o 1.º de primaria.

Hace mucho tiempo el mundo estaba a oscuras. Los dioses encendieron una gran hoguera en Teotihuacán: quien saltara se volvería el Sol. El orgulloso Tecuciztécatl tuvo miedo cuatro veces. El humilde Nanahuatzin saltó sin dudar y se convirtió en el Sol. Tecuciztécatl saltó después y salió un segundo sol, pero un dios le lanzó un conejo y su luz se volvió suave: así nació la Luna. Por eso en la luna llena se ve un conejo.

Personajes de la leyenda del sol y la luna

Nanahuatzin
Un dios pequeño, pobre y enfermo. Nadie esperaba nada de él, pero fue el más valiente y se convirtió en el Sol. En náhuatl su nombre se relaciona con los granos o llagas de la piel.
Tecuciztécatl
Un dios rico, elegante y orgulloso. Quería ser el Sol, pero dudó cuatro veces. Se convirtió en la Luna. Su nombre se relaciona con el caracol de mar, un símbolo de la luna.
Los dioses de Teotihuacán
Se reunieron para decidir quién daría luz al mundo y encendieron la gran hoguera.
El conejo
Lo lanzaron a la cara del segundo sol para apagar su brillo. Por eso se ve en la luna llena.
El dios del viento
Sopló con fuerza para que el Sol y la Luna empezaran a moverse por el cielo.
El águila y el jaguar
Saltaron al fuego después de los dioses. La leyenda explica así las plumas oscuras del águila y las manchas del jaguar.

Moraleja y enseñanzas

  • El valor no depende de la ropa, el dinero ni la apariencia.
  • No hay que juzgar a nadie por cómo se ve: el que parece más débil puede ser el más valiente.
  • Presumir no sirve de nada si a la hora de la verdad no te atreves.
  • Lo importante no es lo que tienes para dar, sino dar lo mejor de ti.

Otras leyendas del sol y la luna

Muchos pueblos contaron su propia historia sobre el Sol y la Luna. Estas son las más buscadas.

Versión maya: los gemelos que subieron al cielo

Pueblo maya k'iche', Guatemala (Popol Vuh)

En el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas k'iche', los hermanos gemelos Hunahpú e Ixbalanqué viajan a Xibalbá, el inframundo, y vencen con ingenio a sus señores en juegos de pelota y pruebas muy difíciles. Al terminar su aventura, los dos suben al cielo: uno se convierte en el Sol y el otro en la Luna.

Enseñanza: La inteligencia y el trabajo en equipo vencen a los que hacen trampa.

Versión inca: Inti y Mama Quilla

Pueblo inca, Andes (Perú y Bolivia)

Para los incas, el Sol era Inti y la Luna era Mama Quilla, la «madre luna», que medía el tiempo y cuidaba a las mujeres. En sus relatos, el Sol y la Luna salieron del lago Titicaca, donde hoy hay una Isla del Sol y una Isla de la Luna. Cuando había un eclipse de luna, pensaban que un animal la estaba atacando, y la gente hacía mucho ruido para espantarlo.

Enseñanza: Los pueblos antiguos observaban el cielo con atención y lo usaban para contar el tiempo.

Versión popular: el Sol y la Luna enamorados

Relato popular moderno, sin un pueblo de origen conocido

Es la versión que muchos buscan: el Sol y la Luna se querían mucho, pero a uno le tocó cuidar el día y a la otra la noche, así que casi nunca se ven. Solo se encuentran un ratito durante los eclipses. En internet a veces se presenta como un mito griego, pero en la mitología griega el Sol y la Luna eran Helios y Selene, hermanos, y no se cuenta esta historia. Es un relato bonito, pero moderno.

Enseñanza: El cariño no se acaba aunque estemos lejos.

¿Es una leyenda o un mito?

Un mito habla de dioses y del origen del mundo; una leyenda mezcla lugares reales con hechos fantásticos y pasa de boca en boca. El relato del sol y la luna tiene un poco de los dos: sus protagonistas son dioses, pero ocurre en Teotihuacán, una ciudad real que hoy se puede visitar cerca de la Ciudad de México, donde están la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna. Por eso en la escuela se le llama leyenda y también mito.

Actividades para la clase o la casa

  • Dibuja la leyenda en 4 viñetas

    La hoguera, el salto de Nanahuatzin, los dos soles y el conejo en la luna.

  • Busca al conejo

    En la próxima luna llena, salgan a mirarla juntos y traten de encontrar la figura del conejo.

  • Teatro en clase

    Cinco papeles: Nanahuatzin, Tecuciztécatl, un dios narrador, el conejo y el viento. Una tela roja hace de hoguera.

  • Compara versiones

    Lee la mexica, la maya y la inca. ¿En qué se parecen? ¿Quién se vuelve el Sol en cada una?

  • Cambia el final

    ¿Qué habría pasado si Tecuciztécatl saltaba primero? Escribe ese nuevo final.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la leyenda del sol y la luna?

La más conocida es la leyenda mexica (azteca) de Teotihuacán: los dioses encendieron una gran hoguera y quien saltara se convertiría en el Sol. El humilde Nanahuatzin saltó primero y se volvió el Sol; el orgulloso Tecuciztécatl dudó, saltó después y se convirtió en la Luna cuando un dios le lanzó un conejo para apagar su brillo.

¿Cuál es la moraleja de la leyenda del sol y la luna?

Que el valor no depende de la riqueza ni de la apariencia. El dios pobre y enfermo fue más valiente que el rico y elegante. También enseña a no juzgar a los demás por cómo se ven.

¿De dónde viene la leyenda del sol y la luna?

Del pueblo mexica, en el centro de México. Se sitúa en Teotihuacán y fue registrada por escrito en el siglo XVI, en el Códice Florentino, a partir de lo que contaban los ancianos nahuas.

¿Quiénes son los personajes de la leyenda del sol y la luna?

Nanahuatzin (el Sol), Tecuciztécatl (la Luna), los dioses reunidos en Teotihuacán, el conejo, el dios del viento, y el águila y el jaguar que saltaron al fuego después.

¿Por qué hay un conejo en la luna?

Según esta leyenda, cuando salieron dos soles igual de brillantes, un dios lanzó un conejo a la cara del segundo. Su luz se apagó hasta volverse la Luna y el conejo quedó marcado en ella. Las manchas oscuras de la luna llena recuerdan la silueta de un conejo.

¿Es una leyenda o un mito?

Técnicamente es un mito, porque habla de dioses y del origen del mundo. En la escuela y en el habla cotidiana se le llama leyenda del sol y la luna, y las dos palabras se usan para este relato.

¿Existe la leyenda del sol y la luna enamorados?

Sí, como relato popular moderno: el Sol y la Luna se quieren pero solo se encuentran en los eclipses. No viene de un pueblo antiguo conocido, y aunque a veces se presenta como mito griego, la mitología griega no la cuenta.