
Helena no era una mariposa común y corriente. Sus alas tenían el color del cielo profundo y unos bordes dorados que brillaban mucho. Ella era una mariposa muy selectiva con sus amigos. No le gustaba posarse en cualquier flor del jardín. Buscaba siempre el rincón más tranquilo y especial de todos. Esa mañana, Helena sentía una pizca de timidez en su pecho. Volaba alto para observar los colores de las flores rojas. Pero ninguna de esas flores le parecía lo suficientemente cómoda. Ella quería un lugar que abrazara sus alas con suavidad.
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Kapittel 2: hva skjer videre?
Fortsett historien med de samme karakterene: skriv neste kapittel på et par minutter.

