
El apodo que se convirtió en amistad
Mi nombre es Samuel y estoy en quinto de primaria. Un día, un compañero comenzó a decirme un apodo que no me gustaba. Al principio sentí mucha tristeza y ganas de responderle con otro apodo, pero recordé que pelear no solucionaría el problema. Respiré profundo y, cuando terminó la clase, me acerqué con respeto y le dije: "No me gusta que me llames así. Prefiero que me llames por mi nombre." Él se quedó en silencio y luego me pidió disculpas. Me contó que solo quería hacer reír a los demás y no pensó que me estaba lastimando. Desde ese día aprendimos que las palabras pueden hacer sentir felices o muy tristes a las personas. Poco a poco nos hicimos amigos y en el salón todos comenzamos a tratarnos con respeto. Ahora, cuando alguien dice un apodo para burlarse, recuerdo que la mejor reacción es hablar con calma, pedir respeto y, si el problema continúa, buscar la ayuda de mi profesor o de un adulto de confianza. Moraleja: Las palabras amables construyen amistades, mientras que los apodos y las burlas pueden herir el corazón. El respeto siempre es el mejor camino.
por HappyBunny75
personagens
samuel
Protagonistaniño · noble
fragil y pensante
compañero
Protagonistanilo · ofensivo
ofensivo
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