
Emiliano caminaba por el bosque cuando escuchó un llanto triste. Miró hacia arriba y vio un pájaro pequeño, con plumas rojas y marrones, parado en una rama. Parecía perdido. Emiliano se acercó con cuidado y le habló con voz suave. El pájaro lo miró con ojos grandes y asustados. Varito, la varita mágica, brilló con un color cálido y le dijo: 'Podemos ayudarlo, Emiliano. Busquemos su nido.'
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