Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Ana María vivía en una enorme casa de cuatro pisos de ladrillos y madera. Era una casa imponente, con ventanas grandes y un jardín que parecía un laberinto. Pero lo más característico era el techo, siempre, siempre lleno de palomas. A Ana María no le gustaban nada las palomas. Todas las tardes, sin falta, salía a espantarlas. A veces les tiraba piedritas (¡pequeñas, no quería lastimarlas de verdad!), y otras veces simplemente gritaba con todas sus fuerzas: "¡Fuera, palomas! ¡Váyanse de mi techo!".
A pesar de su peculiar relación con las palomas, Ana María nunca se aburría en su enorme parcela. Por las mañanas, se levantaba temprano y se dedicaba a pintar. Pintaba cualquier cosa que se le ocurriera: flores imaginarias, retratos de gatos con sombrero, e incluso, una vez, ¡pintó un retrato del techo lleno de palomas, pero todas con caras tristes! También le gustaba mover cosas de un lugar a otro. Una maceta del jardín al salón, un cuadro del salón a la cocina... ¡Nunca se quedaba quieta!
Sus nietos, Eluney y Vótalos, la visitaban de vez en cuando. Pero Ana María, a pesar de quererlos, se aburría rápidamente con ellos. Después de un rato de jugar o leer cuentos, les decía: "Ya, ya, niños. Vuelvan a su casa. Vayan a molestar a su mamá. Yo tengo muchas cosas que hacer". Y los nietos, un poco tristes, se despedían y volvían a casa.
Ana María tenía una costumbre muy particular: guardaba la plata detrás de un mueble viejo en el salón. Era un lugar secreto, que ella creía que nadie conocía. Y cuando iba al supermercado, siempre, siempre robaba algo. Una manzana, un caramelo, un paquete pequeño de galletas... ¡Nunca entendió por qué lo hacía! Era como una travesura que no podía evitar.
Otra cosa que preocupaba a sus vecinos era que Ana María, al cruzar la calle, ¡nunca miraba a ver si venía algún auto! Simplemente cruzaba, confiando en su buena suerte. Varias veces, los autos tuvieron que frenar de golpe para no atropellarla. Los vecinos le gritaban: "¡Ana María, mire antes de cruzar! ¡Va a tener un accidente!". Pero ella solo se reía y seguía caminando.
Un día, Ana María salió como siempre a espantar a las palomas. Pero esta vez, las palomas no se asustaron. Se quedaron quietas, mirándola fijamente. De repente, una de las palomas, la más grande y con las plumas más brillantes, comenzó a hablar. "Ana María", dijo la paloma con una voz suave pero firme, "¿por qué nos espantas? No te hemos hecho nada".
Ana María se quedó boquiabierta. ¡Una paloma parlante! Nunca había visto ni oído nada igual. "Pues... porque me molestan", respondió Ana María, un poco avergonzada. "Ensucian mi techo y hacen mucho ruido".
"Pero este es nuestro hogar", dijo otra paloma. "Hemos vivido aquí por muchos años, antes incluso de que tú llegaras a esta casa".
Ana María se quedó pensando. Nunca lo había visto de esa manera. Siempre había pensado que la casa era solo suya y que las palomas eran intrusas. "Pero... pero es mi casa", insistió Ana María.
"Es tu casa, sí", respondió la primera paloma. "Pero también es nuestro hogar. Podríamos vivir en armonía, ¿no crees?".
Ana María miró a las palomas. Por primera vez, las vio no como simples aves molestas, sino como criaturas que también tenían derecho a vivir en ese lugar. "No lo sé", dijo Ana María. "Nunca lo he intentado".
"Podríamos empezar por no tirarnos piedras", sugirió una paloma joven.
"Y podríamos dejar de gritar", añadió otra.
Ana María suspiró. "Está bien", dijo. "Lo intentaré".
Desde ese día, Ana María dejó de espantar a las palomas. Al principio, le costó mucho. A veces, sentía la necesidad de tirarles una piedrita, pero se contenía. Poco a poco, se fue acostumbrando a su presencia. Incluso, empezó a encontrar simpático el arrullo de las palomas.
Un día, Eluney y Vótalos fueron a visitarla. Para su sorpresa, Ana María no los echó a los pocos minutos. Jugaron juntos en el jardín, y Ana María les enseñó a pintar. Incluso, les contó la historia de las palomas parlantes. Los nietos estaban fascinados.
Cuando fueron al supermercado, Ana María no robó nada. Y al cruzar la calle, miró a ambos lados antes de dar un paso. Sus vecinos se sorprendieron gratamente.
Ana María se dio cuenta de que la vida era mucho mejor cuando compartía y respetaba a los demás. Y las palomas, agradecidas, le regalaban plumas brillantes y le contaban historias del cielo. Ana María aprendió que incluso las palomas pueden enseñarte grandes lecciones. Y así, la enorme casa de ladrillos y madera se convirtió en un hogar para todos, humanos y palomas, viviendo en paz y armonía.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

Defensores del océano
Medusita, una medusa preocupada por los animales marinos, busca justicia y ayuda de sus amigos para enfrentar a la humanidad. Con valentía y perseverancia, organizan un evento que inspira a los humanos a proteger el océano. Juntos logran cambios positivos y aprenden la importancia de cuidar nuestro planeta.

La Niña y el Leñador
María, una niña bandida y ladrona de comida, encuentra un mentor en un leñador compasivo que la ayuda a cambiar su actitud hacia la vida y descubrir su verdadero potencial.

El vuelo de Margarita
En el hermoso prado verde, la abuela vaca Margarita ayuda a una oruga bebé a descubrir su verdadero potencial y convertirse en una hermosa mariposa.

El secreto de la escuela misteriosa
En "Los cinco amigos valientes", Luis, David, Alan, Fernando y Zedrik descubren un misterio en una escuela abandonada y desvelan la verdad oculta del pueblo, cambiando su historia para siempre.

Lola y el baile de las mariposas
Lola, una niña curiosa, descubre una crisálida en el jardín de su abuela y aprende sobre la resistencia al cambio cuando una mariposa tiene dificultades para volar. Con paciencia y dedicación, logra ayudar a la mariposa a superar su resistencia al cambio, enseñando a los lectores el valor de la adaptación y la paciencia.

El valle de las mariposas resilientes
Layla y Thomas sueñan con formar una empresa, pero enfrentan resistencia al cambio. Un encuentro con mariposas resilientes les enseña valiosas lecciones sobre adaptabilidad y resiliencia, transformando su miedo en determinación para enfrentar desafíos y construir un futuro brillante.

Martina y los Luchadores de la Libertad
Martina, una valiente niña, se une a luchadores por la libertad y enfrenta a los egoístas Saduceos para mejorar su pueblo. Juntos, logran cambios positivos y expulsan a los forasteros malintencionados. La historia de Martina inspira a otros a trabajar en equipo por el bienestar común.

Héroes de las olas
En el Día Mundial de las Playas, Alejandro y Rosa se unen para limpiar la playa. Descubren medusas muertas y delfines varados, lo que los lleva a investigar la contaminación marina. Con determinación, generan conciencia en su comunidad y logran cambios positivos. Una historia inspiradora sobre cuidar el medio ambiente y ser héroes ecológicos.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



