Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozEn un reino lejano, gobernado por… bueno, digamos, alguien muy importante que preferimos no nombrar, se desató una gran revuelta. Este alguien, al ver el peligro, decidió que la mejor forma de salvar el reino (y su pellejo) era desaparecer. Se vistió con harapos viejos, como un simple mendigo, y se escabulló entre la multitud enfurecida. Para que nadie lo buscara, ¡incluso fingió su propia muerte! Se corrió el rumor, se lloró su partida, y se construyó una tumba imponente. Pero la gente, aún enfurecida, profanó la tumba. Encontraron un… *sustituto*, digamos, y lo trataron muy mal.
Nuestro personaje, observando todo desde lejos, se sintió muy triste. No tenía hijos, ni hijas, ni sobrinos ni sobrinas a quienes dejar su reino. Entonces, tuvo una idea brillante. En el pueblo, vivía una niña llamada Bruma. Bruma no era una niña cualquiera. Su madre era sacerdotisa, y Bruma… Bruma tenía un don especial: podía ver el futuro, un poquito, con cada decisión que tomaba. Si elegía una flor amarilla en lugar de una roja, podía vislumbrar las consecuencias de esa elección.
Un día, el personaje importante, disfrazado aún de mendigo, se acercó a Bruma. "Pequeña," le dijo con voz ronca, "he oído hablar de tu talento. ¿Te gustaría aprender a enseñar a los maestros?" Bruma, que siempre había estado rodeada de libros sagrados y rituales, se sorprendió. "¿Enseñar a los maestros? Pero… yo solo quiero ser feliz," respondió Bruma, mirando hacia el campo donde sus amigos jugaban.
El personaje importante sonrió. "La felicidad es una elección, pequeña Bruma. Y con tu don, puedes elegir un futuro feliz para todos." Así, Bruma aceptó. Durante meses, el personaje importante (sin revelar su verdadera identidad, por supuesto) la guió. Le enseñó sobre el reino, sobre la historia, sobre la importancia de la justicia y la compasión. Bruma aprendió rápido, ¡era una niña prodigio! Pero cada lección, cada nuevo conocimiento, venía acompañado de pequeñas visiones del futuro: un reino próspero, un reino en guerra, un reino en paz… todo dependía de las decisiones que tomaría.
Finalmente, llegó el día en que el personaje importante reunió a todos los maestros del reino. "Les presento a Bruma," anunció con voz solemne, "ella será su nueva guía. Ella les enseñará nuevas formas de entender el mundo y de gobernar con sabiduría." Los maestros, al principio, se mostraron escépticos. ¿Una niña enseñándoles a ellos? Pero Bruma, con su mirada tranquila y su voz clara, comenzó a hablar. Les habló de la importancia de escuchar al pueblo, de la necesidad de ser justos, de la fuerza de la empatía.
Bruma, usando su don, les mostraba las consecuencias de cada decisión. "Si aumentan los impuestos," les decía, "verán que el pueblo se empobrece y la desesperación crece." O, "Si invierten en educación, verán que el reino florece con nuevas ideas y oportunidades." Los maestros, poco a poco, quedaron impresionados. Nunca habían visto a nadie con tanta sabiduría y claridad.
Pero Bruma, a pesar de todo el poder y la responsabilidad que se le había otorgado, seguía soñando con ser feliz. Un día, mientras caminaba por el mercado, vio a sus amigos jugando. Sintió un anhelo profundo por la libertad y la sencillez de la vida cotidiana. Ese día, tomó una decisión.
Al día siguiente, Bruma se presentó ante los maestros. "He decidido," dijo con voz firme, "que mi trabajo aquí ha terminado. Les he enseñado todo lo que sé. Ahora, es su turno de usar ese conocimiento para construir un futuro mejor para el reino." Los maestros protestaron, suplicándole que se quedara. Pero Bruma era firme. "Necesito encontrar mi propia felicidad," explicó.
Y así, Bruma se despidió del reino. Dejó a los maestros gobernando con sabiduría y justicia, inspirados por sus enseñanzas. Regresó a su pueblo, se reunió con sus amigos, y encontró la felicidad en las cosas simples: jugar en el campo, leer cuentos a la luz de la luna, y soñar con un futuro lleno de alegría. Nunca olvidó su don, pero aprendió a usarlo con sabiduría y moderación. Sabía que el futuro no estaba escrito en piedra, y que cada pequeña elección, cada acto de bondad, podía cambiar el rumbo del destino. Y, después de todo, el personaje importante, observándola desde la distancia, sonrió. Sabía que había elegido bien. El reino estaba en buenas manos, aunque esas manos fueran pequeñas y estuvieran ocupadas jugando en el barro.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Carola y las Croquetas Compartidas
Carola era una perrita especial, amante de las croquetas. Pero descubrió que la verdadera felicidad estaba en compartir momentos divertidos con los demás.

El ratoncito y la mariposa
Laureano Chiquito, el ratoncito amoroso y feliz, ayuda a una mariposa herida y juntos alegran la vida de un ogro solitario.

La varita mágica de Emiliano
Emiliano, un niño especial con una varita mágica, descubre que el verdadero regalo está en hacer felices a los demás.

Los Héroes de Sabrosura
En el encantador pueblo de Sabrosura vivían tres alimentos especiales: el Señor Pollo, la Señora Lechuga y el Señor Arroz. Cada uno tenía cualidades únicas que los hacían saludables y deliciosos. Un día decidieron unirse para promover una alimentación equilibrada en todo el pueblo. Juntos, recorrieron las calles enseñando a todos sobre la importancia de consumir proteínas, verduras y carbohidratos. Pronto, Sabrosura se volvió más saludable y feliz gracias a sus esfuerzos. Los amigos se convirtieron en héroes y vivieron felices sabiendo que habían hecho una diferencia en la vida de todos. Una historia divertida que nos enseña sobre la importancia de comer balanceado y llevar una vida saludable.

La magia de Lunita
Lunita, una duende llena de amor y alegría, ayuda a Tristoncito a recuperar su magia perdida con palabras mágicas. Juntos, reparten felicidad en el bosque encantado.

El Arte que Despierta Sonrisas
En la Sede Americas, una escuela especial en el barrio Las Américas, la señorita Marta organiza un concurso de arte para motivar a sus alumnos. Pedro, un niño inseguro, gana y descubre su talento. La escuela se convierte en un lugar lleno de inspiración y los niños alcanzan su máximo potencial. La historia demuestra que el arte en la educación puede llevar a grandes logros y felicidad.

La Rebelión de las Frutas
Las frutas, cansadas de ser ignoradas, organizan un concurso de talentos para demostrar su valor. Su actuación es tan impresionante que la gente vuelve a comerlas, devolviéndoles la felicidad y el reconocimiento.

El Secreto del Árbol Mágico
Sofía, una niña de buen corazón, descubre el secreto del árbol mágico, Arbolito, quien le enseña que la felicidad se encuentra en las cosas simples de la vida y en ayudar a los demás. Sofía comparte las enseñanzas de Arbolito con el mundo, inspirando bondad y respeto por la naturaleza.

¡El Cuadrado Perdido!
Cuadradito, un cuadrado solitario, busca a sus compañeros figuras geométricas desaparecidos y, con la ayuda de un búho sabio, los encuentra escondidos en un claro, donde juegan y aprenden juntos felices para siempre.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



