Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozÉrase una vez en un bosque en los confines de Irlanda vivía un Leprechaun llamado Connor que tenía una casa que, a simple vista no parecía gran cosa pero era mucho más que eso. Era una casa muy hermosa, hecha de leña con árboles del bosque, y con paredes de ladrillos sólidos, pero lo más importante era que la sala tenía una fogata también hecha de leña del bosque y con la cual nuestro amigo solía relajarse y calentarse para no sufrir tanto el frío. Así pues, Connor se sentía muy a gusto en esta impresionante casa. Sin embargo, esa paz y tranquilidad para este singular duende irlandés no duraría para siempre. Una noche, nuestro protagonista después de cenar, Connor sopló para apagar la fogata para irse a dormir. Todo parecía tranquilo y fácil para Connor, bueno; parecía. Y esto se debe a que esa noche en la casa de nuestro Leprechaun se presentó una visita inesperada y no muy agradable. Mientras Connor dormía un pequeño troll se introdujo en la fogata de la cada de Connor y soltando una pequeña risita comenzó a sacar toda la leña de la fogata y luego procedió a hacer lo mismo con la puerta y las ventanas de la casa que también tenían leña. Parecía una jugada audaz, y al mismo tiempo malvada pero de repente el intruso sintió que la casa empezaba a moverse y esto naturalmente hizo que Connor se despertara de pronto y con lo poco que tenía, saliera corriendo de ahi. Afortunadamente nuestro protagonista logro salir a tiempo pero de repente vio horrorizado como habia quedado su impresionante hogar o al menos lo que quedaba de el. Y el culpable de todo Este desastre era el pequeño troll que habia robado la leña y que alcanzo a decirle a Connor en tono de burla: "Jajajaja!!! Buscabas esto, duendecito? Pues, aprovecha y despidete de tu leña ya que nunca la tendras de vuelta!!!". Y desapareció con una risita de troll. Connor al ver que esa criatura habia robado su leña y destrozado su casa de esa forma, sabia que tenia que encontrar al troll para que le devolviera la leña. Pero al mismo tiempo estaba hambriento y no tenia que comer porque su casa estaba destruida. De modo que, Connor no tenia mas opcion que ir al bosque a buscar comida. Y eso fue lo que hizo, pero el cansancio y el hambre eran mucho mas, de modo que tuvo que conformarse con descansar junto a un monton de troncos grandes que habia alli cerca . Y estaba a punto de desfallecer cuando un ruido tremendo lo hizo despertarse de improviso, y Este era el ruido de una enorme hacha que comenzaba a golpear con fuerza los troncos. Connor se asusto mucho al ver esa gran hacha. Corrió a refugiarse a otros arboles creyendo que estaria a salvo. Pero nuevamente esa gigantesca hacha le impidió su descanso. Entonces Connor, se escondió detrás de una roca, para ver de que se trataba todo aquel alboroto y vio a una enorme y joven giganta cortando arboles con esa colosal hacha. Era una giganta muy joven de pelo Rubio, vestido marron de cuero atado con una cuerda y enormes botas negras en sus pies. Connor, se dio cuenta de que la giganta estaba cortando los troncos de los arboles y por ende estaba obteniendo leña. De manera que el leprechaun pensó que tal vez ella podria ayudarlo a reconstruir su casa con los troncos y la leña que estaba obteniendo. Asi que, con eso en mente, salió de su escondite, se acercó hasta donde la giganta estaba cortando arboles y la llamó para pedirle ese favor. La giganta se guardó su hacha y levantando a Connor en el aire con la palma de sus gigantescas manos quedó encantada al conocer a un leprechaun tan pequeño como Connor. : "Eres tan pequeño y adorable, que podria abrazarte todo el tiempo. Mi nombre es Aisling, por cierto. Y dime, pequeño duendecillo, hay algo que pueda hacer por ti? Y entonces, con un poco mas de confianza, Connor le contó a Aisling su historia y sobre el troll que habia entrado a su casa, la habia destruido y habia robado la leña. Al oir aquello Aisling se preocupó mucho y pensó que el troll podia volver y robarle la leña que ella habia recolectado con su colosal hacha: "Espero que ese troll no vuelva otra vez a llevarse mismo leña tambien." En ese momento, el estomago de Connor gruñó con fuerza. Estaba muy hambriento y no habia comido nada desde la noche anterior. Aisling sabia que tenia que ayudar a su nuevo amigo. Entonces, la giganta decidió llevar a Connor a su casa para que comiera algo y luego cargar la leña que ella habia recogido para ayudar al leprechaun a reconstruir su casa. La casa de Aisling era inmensa, tanto que Connor se sentia como una hormiga dentro de un zapato. Aisling le preparó a Connor un plato gigante de estofado de champiñones y bayas, que Connor devoró con gusto. Después de comer, Aisling cargó la leña en su espalda y caminó con Connor de vuelta a la casa destruida del leprechaun. Cuando llegaron, Aisling con su gran fuerza, comenzó a ayudar a Connor a reconstruir su casa. Levantaron paredes, colocaron el techo y volvieron a construir la fogata. Connor estaba muy agradecido con Aisling por su ayuda. "¡Muchas gracias, Aisling! No sé qué habría hecho sin ti", dijo Connor. Aisling sonrió. "De nada, Connor. Me alegra poder ayudarte. ¡Y además, ahora tengo un nuevo amigo!" De repente, escucharon una risita familiar. Era el troll, que había regresado para ver si podía robar más leña. "¡Jajaja! ¡Miren al duendecillo y a la giganta! ¿Creen que pueden detenerme?" Aisling se enfureció al ver al troll. "¡Tú! ¡Devuelve la leña que robaste y lárgate de aquí!" El troll se burló. "¿O qué?" Aisling tomó su enorme hacha y la clavó en el suelo con tanta fuerza que la tierra tembló. El troll se asustó mucho. "¡Está bien, está bien! ¡Aquí tienes tu leña!" El troll arrojó la leña robada y salió corriendo a toda velocidad. Connor y Aisling rieron juntos. Habían derrotado al troll y ahora Connor tenía su casa de vuelta. Desde ese día, Connor y Aisling se convirtieron en los mejores amigos. Aisling visitaba a Connor a menudo y siempre le traía comida y leña. Connor, a su vez, le contaba historias y le enseñaba a encontrar oro al final del arcoíris. Y así, el leprechaun y la giganta vivieron felices para siempre, demostrando que la amistad puede encontrarse en los lugares más inesperados, incluso entre un pequeño duende y una giganta bondadosa.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



