Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En un valle verde y lleno de flores silvestres, vivía un conejito llamado Saltarín. Saltarín era conocido por ser muy listo y juguetón, pero también porque le encantaban las cebollas del huerto del viejo Don Evaristo. Don Evaristo era un granjero bonachón, pero ¡ay de aquel conejo que osara acercarse a sus preciadas cebollas!
Saltarín había intentado muchas veces robar cebollas, pero Don Evaristo siempre lo atrapaba. Un día, mientras planeaba su próximo ataque al cebollar, Saltarín tuvo una idea brillante. "¡Ya sé!", exclamó, dando saltitos de alegría. "¡Usaré un muñeco!"
Saltarín corrió a casa y buscó entre sus juguetes viejos. Encontró un muñeco de seda suave y brillante que su abuela le había regalado. Era un muñeco pequeño, pero perfecto para su plan. Con la ayuda de su hermana, Cosita, rellenaron el muñeco con paja hasta que quedó bien firme y lo vistieron con un chaleco viejo que le quedaba a Saltarín.
"Ahora parece un conejito de verdad", dijo Cosita, riendo.
Saltarín llevó el muñeco al camino que conducía al cebollar de Don Evaristo. Lo sentó justo en medio del camino, con una zanahoria en la mano. "Este muñeco distraerá a Don Evaristo, y mientras él está ocupado, yo podré entrar al cebollar y tomar algunas cebollas", pensó Saltarín.
El sol brillaba en lo alto, y el aire olía a flores y a tierra mojada. Saltarín se escondió detrás de un arbusto, esperando a que Don Evaristo apareciera. No tuvo que esperar mucho. Pronto, Don Evaristo salió de su casa, caminando lentamente con su bastón. Al ver el muñeco sentado en el camino, se detuvo sorprendido.
"¡Qué raro!", murmuró Don Evaristo. "¿Qué hace un conejito sentado ahí?" Se acercó al muñeco con cautela y lo observó de cerca. "Parece un conejito dormido", dijo en voz alta.
Justo en ese momento, un zorro astuto llamado Zorro Zacarías apareció de entre los árboles. Zorro Zacarías era conocido por ser muy curioso y metiche. Siempre quería saber qué estaba pasando y siempre se metía donde no lo llamaban.
"¿Qué estás mirando, Don Evaristo?", preguntó Zorro Zacarías, acercándose con una sonrisa ladina. Don Evaristo se sobresaltó al oír la voz del zorro y casi se cae.
"¡Zorro Zacarías!", exclamó Don Evaristo. "Me has asustado. Estoy mirando este conejito que está sentado en el camino."
Zorro Zacarías se acercó al muñeco y lo miró con atención. "¡Pero si es un muñeco!", exclamó. "Alguien está tratando de engañarte, Don Evaristo." Zorro Zacarías, sintiéndose muy listo, decidió que él atraparía al conejo que estaba detrás de todo esto. "Yo me encargaré de esto, Don Evaristo", dijo Zorro Zacarías. "Me esconderé y esperaré a que el conejo aparezca."
Don Evaristo, aunque desconfiado del zorro, aceptó la ayuda. Se fue a su casa, dejando a Zorro Zacarías escondido detrás de un árbol. Mientras tanto, Saltarín, desde su escondite, veía todo lo que pasaba. Se dio cuenta de que el zorro había caído en su trampa.
Saltarín salió de su escondite y, con voz fuerte, gritó: "¡Zorro Zacarías, eres muy metiche! Siempre te metes donde no te llaman. ¡Por eso te mereces un castigo!"
Zorro Zacarías, enfurecido por las palabras de Saltarín, saltó del árbol para atraparlo. Pero Saltarín era demasiado rápido. Corrió hacia la casa de Don Evaristo y gritó: "¡Don Evaristo, el zorro Zacarías está tratando de robar tus gallinas!"
Don Evaristo salió corriendo de su casa con un palo en la mano. Al ver a Zorro Zacarías, lo persiguió por todo el jardín. Zorro Zacarías, al verse descubierto, intentó escapar, pero Don Evaristo lo atrapó y lo encerró en el viejo horno que ya no usaba.
"¡Esto te enseñará a no ser tan metiche!", gritó Don Evaristo, cerrando la puerta del horno con llave. Zorro Zacarías gritó y pataleó, pero no pudo escapar.
Saltarín, aprovechando la confusión, corrió al cebollar y tomó algunas cebollas. Regresó a su casa, feliz y satisfecho con su plan. Cosita lo esperaba con una sonrisa.
"¡Lo hiciste, Saltarín!", exclamó Cosita. "Eres muy astuto."
Saltarín y Cosita comieron cebollas hasta saciarse. Y Zorro Zacarías aprendió una valiosa lección: ¡nunca hay que ser metiche!
Después de un rato, Don Evaristo, pensando que ya le había dado una buena lección al zorro, lo sacó del horno. Zorro Zacarías, avergonzado y lleno de hollín, prometió nunca más meterse en los asuntos de los demás. Y Saltarín, aunque travieso, siempre recordaría su ingenioso plan del muñeco de seda.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.

Pancho y las zanahorias protegidas
Pancho, un conejo ingenioso, evita ser engañado por el astuto zorro Zafiro y protege sus preciadas zanahorias con valentía.

Pancho el Conejo y la Generosidad de Pascua
"Pancho el Conejo y los Huevos de Pascuas": Pancho encuentra huevos brillantes en el bosque y los comparte con sus amigos, enseñando la importancia de la generosidad y amistad.

El Zorro Glotón y el Plan de las Gallinas
Un zorro hambriento intenta engañar a unas gallinas para comérselas, fingiendo estar herido. Doña Clotilde, la gallina sabia, descubre su plan. Las gallinas, unidas, le dan una lección al zorro, demostrando que la inteligencia y el trabajo en equipo superan la astucia.

Emilia y el Secreto del Jardín Arcoíris
Emilia encuentra un conejo blanco en su jardín y lo sigue a través de un jardín mágico y un puente de arcoíris hasta una madriguera dorada. El conejo le agradece y desaparece. Esa noche, Emilia sueña con un jardín lleno de conejos mágicos.

El Poder de la Amistad en el Bosque Patagónico
"El Bosque de la Patagonia: Una Aventura de Amistad y Valentía. Oso, Ardilla y Conejo enfrentan sus miedos juntos, descubriendo el poder de la amistad en este encantador cuento. "

La Ensalada de la Amistad
En Huerta Feliz, Martín y Lola preparan una ensalada con Lucas, el zorro hambriento, que une sus lazos de amistad.

Nico, el zorro espacial
Nico, el zorro soñador, encuentra una vieja nave espacial y construye su propio cohete para viajar al espacio. A pesar de los contratiempos, Nico demuestra valentía y determinación al buscar ayuda para reparar su nave en un planeta desconocido. Con la ayuda de científicos animales inteligentes, logra arreglarla y emprende un emocionante viaje por el universo. Aprendiendo sobre perseverancia y trabajo en equipo, Nico regresa triunfante a casa convirtiéndose en un héroe y compartiendo sus increíbles historias con todos. Una inspiradora historia que enseña que los sueños pueden hacerse realidad si trabajamos duro y nunca nos rendimos.

La Posada Verde del Zorro
Tomás y Sarita dejan la ciudad para vivir en el campo y abrir una Posada de Campo rodeada de naturaleza. Cuando unos huéspedes llegan, descubren la importancia del cuidado del medio ambiente al ayudar a un pequeño zorro herido.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



