Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Indira tenía cuatro años y un tesoro muy especial: un pequeño colibrí de cristal que colgaba de una fina cadena de plata. No era un colibrí cualquiera. Su abuela, Abuela Elena, se lo había regalado justo antes de mudarse a vivir con las estrellas. "Este colibrí te recordará siempre mi amor, Indira," le había dicho. Indira lo amaba más que a sus muñecas, más que a los helados, incluso más que a los cuentos de buenas noches de su papá. Siempre lo llevaba puesto.
Un día soleado, Indira jugaba en el parque con su mejor amigo, Tomás. Corrían alrededor del tobogán, se escondían detrás de los árboles y se reían a carcajadas. Indira, en su entusiasmo, resbaló al intentar subir al columpio. Se raspó la rodilla, pero no le importó mucho. Se levantó rápidamente y siguió jugando.
Pero más tarde, cuando regresó a casa, Indira notó algo terrible: ¡el colibrí no estaba! Sintió un nudo en la garganta y sus ojos se llenaron de lágrimas. "¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mi colibrí se ha ido!", gritó con la voz temblorosa. Su mamá, Sofía, la abrazó con fuerza. "Tranquila, mi amor. Vamos a buscarlo juntos."
Buscaron por toda la casa. Debajo del sofá, detrás de las cortinas, en el cajón de los juguetes. Nada. Sofía y Indira regresaron al parque. Buscaron cerca del tobogán, debajo del columpio, entre los árboles. Tampoco lo encontraron. Indira estaba muy triste. Se sentó en un banco y las lágrimas corrían por sus mejillas.
Tomás, al ver a Indira tan afligida, se acercó. "¿Qué pasa, Indira?", preguntó preocupado. Indira le contó entre sollozos sobre el colibrí perdido. Tomás, siempre dispuesto a ayudar, se puso a pensar. "Mmm... Recuerdo que cuando te caíste en el columpio, te levantaste muy rápido. Quizás se cayó ahí."
Volvieron corriendo al columpio. Buscaron con mucho cuidado alrededor. De repente, Tomás gritó: "¡Lo encontré! ¡Está aquí!" El colibrí estaba enganchado en una de las cadenas del columpio, brillando tenuemente al sol. Indira saltó de alegría. "¡Mi colibrí! ¡Gracias, Tomás!" Lo abrazó con fuerza.
Pero al examinarlo más de cerca, Indira notó que el colibrí estaba un poco diferente. Le faltaba una pequeña esmeralda que adornaba su ala. Indira volvió a sentirse triste. "Le falta una piedrita, Tomás. Ahora no es perfecto."
Tomás se agachó y empezó a buscar en la arena que rodeaba el columpio. Después de un rato, exclamó: "¡Aquí está!" Tenía la pequeña esmeralda en su mano. Pero estaba cubierta de arena y tierra.
Indira tuvo una idea. Corrió hacia el bebedero del parque y con mucho cuidado, lavó la esmeralda. Luego, con la ayuda de Tomás, intentaron pegarla de nuevo al ala del colibrí. Pero no podían. La esmeralda era muy pequeña y sus dedos eran demasiado grandes.
De repente, una señora mayor que estaba sentada cerca, tejiendo una bufanda, se acercó. "¿Qué les pasa, niños?", preguntó con una voz amable. Indira le explicó lo del colibrí y la esmeralda perdida. La señora sonrió. "Yo les puedo ayudar. Tengo unas pinzas muy pequeñas en mi bolso."
Con mucha paciencia y cuidado, la señora usó sus pinzas para colocar la esmeralda de nuevo en el ala del colibrí. ¡Quedó perfecto! Indira abrazó a la señora con fuerza. "¡Muchas gracias! ¡Es usted una salvadora!"
Indira aprendió ese día dos cosas importantes. Primero, que los amigos siempre están ahí para ayudar. Y segundo, que aunque las cosas se rompan, siempre se pueden arreglar con un poco de esfuerzo y la ayuda de alguien especial. A partir de ese día, Indira siempre cuidó mucho su colibrí, pero también aprendió a no tener miedo de jugar y divertirse. Sabía que, aunque pasaran cosas, siempre tendría a sus amigos y a su familia para ayudarla a superar cualquier problema. Y su colibrí, aunque con una pequeña cicatriz en el ala, brillaba aún más fuerte, recordándole el valor de la amistad y la perseverancia. Desde ese día, Indira y Tomás siguieron jugando en el parque, pero con un poco más de cuidado, y siempre recordando la aventura del colibrí desaparecido.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



