Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozHabía una vez, en un pequeño pueblo rodeado de campos de lavanda, una niña llamada Lila. Lila amaba los *juegos* más que a nada en el mundo. Su casa era un laberinto de juguetes, disfraces y tesoros encontrados en sus aventuras diarias. Pero su posesión más preciada era una pequeña botella de *perfume* de lavanda que su abuela le había regalado. El perfume olía a sol, a risas y a los cálidos abrazos de su abuela.
Un día, Lila estaba jugando a las escondidas con su mejor amigo, Tomás. Mientras Lila contaba hasta cien, Tomás corrió a esconderse. Primero, pensó en esconderse detrás del gran roble del jardín, pero luego vio la puerta del cobertizo entreabierta. ¡Perfecto! Era un escondite mucho más emocionante.
Dentro del cobertizo, todo estaba oscuro y polvoriento. Tomás tosió un poco mientras se adentraba más. Vio herramientas de jardinería colgadas en las paredes, sacos de semillas apilados en un rincón y una vieja caja de madera cubierta con una tela. De repente, tropezó con algo y escuchó un pequeño tintineo. Asustado, retrocedió y sin querer, golpeó una *manija* que sobresalía de una de las paredes.
¡Click! Un pequeño compartimento secreto se abrió en la pared. Dentro, Tomás vio algo brillante. Era una *pulsera* de plata con pequeñas cuentas de colores. Tomás, curioso, la tomó para examinarla mejor. La pulsera era hermosa, pero no era el escondite perfecto. Siguió buscando y encontró algo que no esperaba: ¡la botella de perfume de Lila! Pero… ¿cómo había llegado allí?
Mientras tanto, Lila había terminado de contar y comenzó a buscar a Tomás. Lo buscó detrás del roble, debajo del banco del jardín y hasta en la casita de juegos. “¡Tomás! ¿Dónde estás?”, gritó Lila, con la voz llena de impaciencia. Finalmente, decidió buscar en el cobertizo.
Al abrir la puerta del cobertizo, Lila vio a Tomás con la pulsera en una mano y su botella de perfume en la otra. Lila frunció el ceño. “¡Tomás! ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Y por qué tienes mi perfume?”, preguntó Lila, cruzándose de brazos.
Tomás, con la cara roja de vergüenza, explicó lo que había sucedido. Le contó sobre el escondite secreto, la manija que había golpeado y cómo había encontrado la pulsera y el perfume. Lila escuchó atentamente. Cuando Tomás terminó, Lila suspiró.
“Pero… ¿quién puso mi perfume aquí?”, se preguntó Lila en voz alta. De repente, un fuerte balido resonó en el jardín. Era Benito, la cabra mascota de la abuela de Lila. Benito era una cabra muy traviesa, con unos pequeños *cuernos* puntiagudos y un apetito insaciable por las cosas brillantes.
Lila y Tomás se miraron el uno al otro. Ambos sabían que Benito era el culpable. Benito tenía una reputación de robar objetos brillantes y esconderlos en lugares extraños. Un día, había intentado comerse el adorno del árbol de Navidad. Otro día, había escondido las gafas de sol del abuelo en el pozo.
Lila y Tomás salieron del cobertizo y vieron a Benito pastando cerca de los rosales, con una expresión inocente en su cara. Lila se acercó a Benito y le dijo con voz suave pero firme: “Benito, ¡sabemos que fuiste tú! ¿Por qué tomaste mi perfume?”.
Benito, como respuesta, dio un pequeño salto y comenzó a correr hacia el huerto. Lila y Tomás lo persiguieron, riendo a carcajadas. La persecución los llevó a través del huerto, pasando por las tomateras y las calabazas gigantes. Finalmente, Benito se detuvo frente a un espantapájaros.
Lila y Tomás se acercaron con cautela. Benito comenzó a dar cabezazos al espantapájaros. Entonces, Lila se dio cuenta: ¡el espantapájaros llevaba un sombrero adornado con cuentas brillantes! Las mismas cuentas que faltaban en la pulsera que Tomás había encontrado.
Con cuidado, Lila quitó el sombrero del espantapájaros y examinó la pulsera. Efectivamente, faltaban algunas cuentas. Lila recogió las cuentas del sombrero y las volvió a colocar en la pulsera.
Lila entendió. Benito no quería robar el perfume, solo quería las cuentas brillantes para adornar su propio tesoro: el espantapájaros. Lila sonrió. Benito, a pesar de ser travieso, era un animal muy curioso y creativo.
Lila le devolvió la pulsera a Tomás y abrazó a Benito. Luego, le dio a Benito una zanahoria grande y jugosa. Benito la comió con deleite, moviendo la cola con entusiasmo.
Lila y Tomás regresaron a casa, riendo y contándose la aventura. Lila guardó su perfume en un lugar seguro, lejos del alcance de Benito. Y Tomás, por su parte, aprendió una valiosa lección: a veces, las apariencias engañan y las travesuras pueden tener explicaciones inesperadas.
Desde ese día, Lila y Tomás siguieron jugando y explorando juntos, siempre atentos a las próximas travesuras de Benito. Y aunque Benito siguió siendo una cabra traviesa, Lila y Tomás lo querían tal como era, con sus cuernos puntiagudos, su apetito por las cosas brillantes y su capacidad para convertir un día normal en una aventura emocionante.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Valiente en el Parque
Juan, un niño con miedo a la pelea, supera su temor con la ayuda de su mamá y amigos en una divertida aventura en el parque.

El equilibrio entre el mundo virtual y el real
Martín, un niño adicto a los videojuegos, descubre la importancia de encontrar un equilibrio entre la e-actividad y las actividades al aire libre.

¡Dante y la Mirada Curiosa de Estrella!
Dante juega en su gimnasio mientras su golden retriever, Estrella, lo observa. Juntos, exploran el gimnasio, juegan a las escondidas y se dan cuenta de que la amistad hace que cada juego sea más divertido. Al final, disfrutan de galletas juntos, celebrando su fuerte vínculo.

¡Noa y la Piscina Mágica de las Sorpresas!
Noa, una niña de cuatro años, va a la piscina con su madre y descubre un montón de actividades nuevas y divertidas. Desde churros de piscina hasta un unicornio gigante flotante, Noa explora la piscina y disfruta de un día lleno de sorpresas y alegría. Al final del día, cansada pero feliz, Noa sueña con sus aventuras acuáticas.

Un Mundo Real
Santi, un niño amante de los videojuegos, descubre que Mario Bros ha cobrado vida. Juntos enfrentarán desafíos en el mundo real y aprenderán valiosas lecciones sobre trabajo en equipo, perseverancia y valentía. Al final, rescatan a la Princesa Peach y Santi se convierte en un héroe tanto dentro como fuera del juego.

La Aventura Épica de Santi
Santi, un niño con una gran imaginación, se despierta dentro de su videojuego favorito y descubre que su papá ha sido capturado por el malvado Sir Abrumador. Acompañado de nuevos amigos, Santi emprende una épica aventura que no solo lo lleva a enfrentarse a desafíos, sino también a descubrir el poder de su propia creatividad. Con cada obstáculo, aprende lecciones valiosas sobre valentía, amistad y la importancia de nunca rendirse, demostrando que con imaginación y determinación, se pueden superar las mayores adversidades.

El Panda Bebé y su Gran Aventura Escolar
Pandy, un panda bebé, vive su primera jornada en la Escuela de Animales. Entre leer, jugar con sus amigos y aprender sobre la amistad, se enfrenta a un pequeño accidente que lo lleva a la enfermería. Con el cariño de sus amigos y doctores, descubre el verdadero valor de la amistad y la alegría del aprendizaje.

Las Lluvias Mágicas de Villa Alegre
En Villa Alegre, un pueblo que celebra la lluvia como un motivo de felicidad, los niños descubren la magia de jugar bajo las gotas y hacer nuevos amigos. La leyenda enseña que en cada día nublado hay una oportunidad de reír, jugar y crecer juntos.

El Árbol de los Sueños
Lucía y sus amigos deciden dejar de lado los juegos convencionales y emprender una aventura mágica en torno a un viejo árbol. Mientras exploran, descubren balitas mágicas que no solo transformarán su juego, sino que también les enseñarán sobre la importancia de compartir y soñar juntos.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



