Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Valeria era una estrella del voleibol. Alta como un sauce, delgada como una caña y con un cabello liso y negro que le caía como una cascada brillante, deslumbraba en la cancha. Su sonrisa era tan radiante como el sol de la mañana, y su juego, ¡ay, su juego! Era pura magia. Pero Valeria tenía un secreto: le costaba concentrarse cuando… bueno, cuando cierto chico estaba cerca.
Todo empezó en un partido de exhibición. Valeria estaba sacando, la pelota en sus manos, lista para un remate poderoso. De repente, entre la multitud, lo vio. Un chico de cabello castaño alborotado y ojos color miel que brillaban con entusiasmo. Él la estaba mirando, ¡a ella! Su corazón dio un vuelco, como si una mariposa gigante aleteara dentro de su pecho.
¡Pum! El saque fue un desastre. La pelota se estrelló contra la red, sin gracia ni potencia. Valeria sintió que sus mejillas se encendían. ¡Qué vergüenza! Su entrenadora, la severa pero cariñosa Señora Elena, le lanzó una mirada de desaprobación.
"¡Valeria, concéntrate!" gritó la Señora Elena. "¡Este no es momento para soñar despierta!"
Pero era difícil no soñar. Cada vez que veía al chico de los ojos color miel, su mente se llenaba de preguntas: ¿Quién era? ¿Cómo se llamaba? ¿Le gustaba el voleibol tanto como a ella?
En los siguientes partidos, la situación empeoró. Valeria hacía saques débiles, bloqueos tardíos y remates desviados. El equipo estaba perdiendo y la Señora Elena estaba cada vez más frustrada. Valeria sabía que estaba decepcionando a todos, pero simplemente no podía evitarlo. El chico era como un imán, atrayendo toda su atención.
Un día, llegó el partido más importante de la temporada: la final del campeonato estatal. La presión era enorme. El equipo contrario era fuerte y determinado. El marcador estaba muy ajustado. En el último set, el equipo de Valeria estaba perdiendo por un punto. La Señora Elena reunió a sus jugadoras.
"Chicas", dijo con voz firme, "sé que están cansadas y nerviosas. Pero recuerden todo el trabajo duro que han hecho. Recuerden por qué aman el voleibol. Ahora, salgan y demuestren de lo que son capaces."
Valeria miró a sus compañeras. Sus rostros estaban llenos de determinación. De repente, se dio cuenta de que no podía seguir decepcionándolas. No podía seguir dejando que un chico la distrajera de su pasión. Respiro hondo. Busco con la mirada al chico. Ahí estaba, entre la multitud. Pero esta vez, en lugar de sentir nerviosismo, sintió una nueva determinación.
"Lo siento", pensó, "pero tengo un partido que ganar".
Valeria entró a la cancha con una nueva energía. Se concentró en la pelota, en el sonido del silbato, en los movimientos de sus compañeras. Bloqueó, remató y sacó con una fuerza y precisión increíbles. El equipo de Valeria remontó el marcador y ganó el partido. La multitud estalló en vítores. Valeria se sintió eufórica. ¡Lo habían logrado!
Después del partido, Valeria buscó al chico de los ojos color miel. Quería agradecerle, de alguna manera, por haberla ayudado a encontrar su concentración. Pero él no estaba allí. Había desaparecido.
Los días y las semanas pasaron. Valeria siguió jugando al voleibol, con más pasión y concentración que nunca. Su equipo ganó muchos partidos. Pero el chico de los ojos color miel no volvió a aparecer. Valeria empezó a sentirse triste. Se preguntaba dónde estaría, si se acordaría de ella. Poco a poco, fue perdiendo la esperanza.
Un día, después de un entrenamiento especialmente duro, Valeria sintió que ya no podía más. El voleibol ya no le producía la misma alegría. Se sentía vacía, como si algo le faltara. Decidió que iba a dejar el equipo.
"Señora Elena", dijo con voz temblorosa, "creo que voy a renunciar".
La Señora Elena la miró con tristeza. "Valeria", dijo, "sé que estás pasando por un momento difícil. Pero no dejes que una decepción te impida seguir tus sueños. Eres una jugadora talentosa y tienes mucho que ofrecer. No te rindas ahora".
Valeria no supo qué responder. Se sintió confundida y desanimada. Salió del gimnasio y caminó sin rumbo por las calles. De repente, escuchó una voz familiar.
"¡Valeria!"
Se giró y lo vio. Era el chico de los ojos color miel. Corrió hacia ella, con una sonrisa radiante.
"Lo siento", dijo con voz agitada. "Tuve que irme por un tiempo. Mi familia se mudó a otra ciudad. Pero ahora he vuelto".
Valeria lo miró con incredulidad. "¿Por qué no me dijiste nada?", preguntó.
"Quería sorprenderte", respondió. "Y también quería que te concentraras en el voleibol. Sabía que eras muy buena y no quería distraerte".
Valeria sintió que su corazón volvía a latir con fuerza. "¿Cómo te llamas?", preguntó.
"Me llamo Mateo", respondió. "Y soy tu mayor fan".
Valeria sonrió. "Pues bien, Mateo", dijo, "prepárate para ver muchos partidos más".
Desde ese día, Valeria y Mateo se volvieron inseparables. Valeria siguió jugando al voleibol con pasión y determinación, sabiendo que tenía el apoyo de la persona que más quería. Y Mateo siempre estuvo allí, animándola desde la tribuna, con sus ojos color miel brillando de orgullo.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

Gorky, el defensor de los animales
Gorky aprende a ayudar a los animales heridos gracias a su madre Fanny, convirtiéndose en un defensor de los animales necesitados.

El rescate del Titanic Robot
En un país lejano, el sargento Martín y sus valientes soldados son ayudados por Titanic Robot para salvar vidas y proteger su nación.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El perrito perdido de Sofía
Sofía, una niña curiosa, encuentra a un perrito perdido en el parque y lo cuida hasta encontrarle un hogar amoroso.

La Aventura de la Solidaridad
Martín y Sofía, dos hermanos aventureros, descubren que ayudar a otros les trae alegría. Con su solidaridad, transforman su comunidad en un lugar lleno de amor y esperanza.

Princesa Milena y el Amor Mágico
La princesa Milena, poseedora de poderes mágicos, viaja por Encantia llevando amor y esperanza a todos los rincones. Enfrenta al malvado mago Malakar para proteger su magia y demostrar que el verdadero poder reside en el amor incondicional hacia los demás. Aunque ya no necesita usar sus poderes con frecuencia, siempre será una princesa especial llena de magia y amor en cada acto que realiza.

La flor dorada
Mailen, una niña amante de los libros, se embarca en una aventura para ayudar a la princesa Bella y su reino a recuperar los colores perdidos. Con la ayuda de su amiga Sol y una misteriosa flor dorada, Mailen demuestra que los libros son fuente de inspiración y enseñanza.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



