Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En las profundidades de la selva paranaense, donde los árboles tocan el cielo y el aroma a tierra mojada lo inunda todo, vivía un gato montés llamado Mbarakaja. Mbarakaja era un felino pequeño pero elegante, de pelaje color naranja encendido con rayas negras que parecían pintadas a mano, y unos ojos verdes tan brillantes como las hojas de los árboles tras la lluvia. Era conocido por todos como un animal tranquilo, observador y, sobre todo, muy prudente.
Un mediodía caluroso, mientras Mbarakaja descansaba sobre una piedra tibia, apareció Aguara’i, un joven zorro de pelaje rojizo, pecho blanco y una cola tan larga y pomposa que siempre parecía estar presumiendo de ella. Aguara’i era famoso en el bosque por su lengua rápida y su excesiva confianza. Se acercó al gato con un caminar saltarín y una sonrisa traviesa en el rostro.
—¡Buen día, pequeño Mbarakaja! —exclamó el zorro, sentándose con aire de superioridad—. Estaba pensando en lo afortunado que soy. Verás, nosotros los zorros somos los seres más ingeniosos de la creación. Yo, por ejemplo, conozco más de cien trucos distintos para escapar de cualquier peligro. Puedo correr en zigzag, puedo ocultar mi rastro en el agua, puedo fingir que soy un tronco viejo... ¡Tengo un plan para cada ocasión! ¿Y tú, pobre gato? ¿Cuántas astucias tienes guardadas bajo ese pelaje a rayas?
Mbarakaja abrió un ojo, estiró sus patas delanteras y respondió con una voz suave y calmada:
—Para serte sincero, querido Aguara’i, yo solo conozco un truco. Pero es un truco que domino a la perfección.
El zorro soltó una carcajada tan fuerte que asustó a un par de tucanes que descansaban cerca.

—¿Solo uno? ¡Qué vergüenza! —se burló Aguara’i—. ¿Cómo puedes vivir con tanta inseguridad? Si un día te encuentras en un verdadero aprieto, ese único truco no te servirá de nada. Deberías venir conmigo para que te enseñe al menos una docena de mis mejores tácticas. La vida en el bosque requiere variedad, ingenio y muchas, muchas opciones.
Justo en ese momento, el ambiente del bosque cambió. El canto de los pájaros cesó de repente y un sonido inquietante comenzó a escucharse a lo lejos. Era el sonido de los cuernos de caza y el ladrido feroz de una jauría de perros que se acercaba rápidamente hacia ellos. Los cazadores estaban cerca.
Mbarakaja no perdió ni un segundo en discusiones. No necesitó pensar, ni evaluar opciones, ni repasar su lista de trucos. En un abrir y cerrar de ojos, activó su único truco: saltó con agilidad hacia el tronco de un enorme lapacho rosado y trepó por la corteza rugosa hasta llegar a las ramas más altas, donde el follaje espeso lo ocultó por completo de cualquier mirada desde el suelo.
Desde su altura segura, Mbarakaja miró hacia abajo. Aguara’i, el zorro de las mil astucias, estaba paralizado en medio del claro. Su mente trabajaba a mil por hora, pero esa era precisamente su debilidad.
—¿Debería correr hacia el arroyo? —se preguntaba el zorro con desesperación—. ¿O será mejor que me esconda en aquel túnel de armadillos? ¡No! Los perros me olerían. Tal vez si corro en círculos los confunda... o mejor me cubro con estas hojas secas... ¡Ay, no sé qué hacer! ¡Tengo tantas opciones que no puedo elegir ninguna!
Mientras el zorro dudaba y corría de un lado a otro sin dirección fija, los ladridos se hacían más fuertes. Los perros estaban ya a pocos metros. En el último instante, preso del pánico, Aguara’i se lanzó de cabeza en un arbusto de espinas muy apretado. Los perros pasaron corriendo junto al arbusto, olfateando el aire, pero gracias a que las espinas ocultaban su olor y a que el zorro se quedó petrificado por el miedo, no lo descubrieron y siguieron de largo persiguiendo otro rastro.

Cuando el silencio volvió a reinar en la selva y el peligro se hubo alejado por completo, Mbarakaja bajó del árbol con la misma elegancia con la que había subido. Encontró a Aguara’i saliendo del arbusto de espinas, con el pelaje todo despeinado, la cola llena de abrojos y varios rasguños en la nariz.
El zorro estaba temblando y ya no tenía aquella sonrisa presumida. Miró al gato con humildad y bajó la cabeza.
—Tenías razón, Mbarakaja —dijo el zorro con voz queda—. De nada me sirvieron mis cien trucos si, en el momento de la verdad, mi indecisión casi me cuesta la vida. Tu único truco te salvó sin esfuerzo, mientras que mi exceso de planes casi me pierde.
Mbarakaja puso una pata sobre el hombro de su amigo y le dijo:
—Recuerda siempre esto, Aguara’i: es mucho mejor saber hacer una sola cosa a la perfección, que saber hacer cien cosas a medias. La verdadera sabiduría no está en la cantidad de trucos, sino en saber cuál es el que realmente funciona cuando más se necesita.
Desde aquel día, el zorro Aguara’i dejó de presumir y le pidió al gato que le enseñara a trepar árboles, mientras que el gato Mbarakaja siguió disfrutando de sus siestas al sol, sabiendo que su sencillez era su mayor fortaleza.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre los animales donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

Gorky, el defensor de los animales
Gorky aprende a ayudar a los animales heridos gracias a su madre Fanny, convirtiéndose en un defensor de los animales necesitados.

El cardenal valiente en La Arboleda
En el bosque de La Arboleda, Copete Rojo, un cardenal valiente, recibe ayuda del sabio búho para escapar de peligro.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El Zorro Gourmet
La historia de Zorrito, un zorro que sueña con probar la mejor comida del mundo en el prestigioso restaurante Ratatuy de París. A lo largo de su aventura, descubre que la verdadera pasión y dedicación son más valiosas que el dinero, y que con esfuerzo y creatividad se pueden alcanzar los sueños.

Defensores del océano
Medusita, una medusa preocupada por los animales marinos, busca justicia y ayuda de sus amigos para enfrentar a la humanidad. Con valentía y perseverancia, organizan un evento que inspira a los humanos a proteger el océano. Juntos logran cambios positivos y aprenden la importancia de cuidar nuestro planeta.

El perrito perdido de Sofía
Sofía, una niña curiosa, encuentra a un perrito perdido en el parque y lo cuida hasta encontrarle un hogar amoroso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



