Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozLucía era una niña con coletas naranjas y una sonrisa que iluminaba toda la escuela. Le encantaba participar en el club de jardinería, ¡y más le encantaba que el presidente del club fuera Mateo! Mateo era un año mayor, con el pelo castaño revuelto y ojos que parecían charcos de chocolate. Para Lucía, Mateo era como un superhéroe con una pala en lugar de una capa.
Mateo siempre estaba lleno de energía. Organizaba los proyectos de jardinería, explicaba cómo plantar las semillas y siempre tenía tiempo para ayudar a Lucía a cargar la regadera pesada. A veces, cuando le explicaba algo sobre las margaritas, Mateo le sonreía de una manera especial, como si Lucía fuera la margarita más hermosa del jardín. Esos momentos hacían que el corazón de Lucía diera volteretas.
Pero otras veces… otras veces Mateo parecía diferente. Lo veía charlando animadamente con Sofía del club de teatro, riendo a carcajadas y compartiendo un dulce. O lo veía ayudando a Ana con su proyecto de ciencias, explicándole algo con tanta atención que Lucía sentía un pellizco en el estómago. Esas veces, Lucía se sentía como una maceta olvidada en un rincón, sin sol ni agua.
Un día, el club de jardinería organizó un concurso: ¡el mejor jardín de hadas! Lucía estaba emocionadísima. Quería crear el jardín más mágico que Mateo jamás hubiera visto. Trabajó día y noche, recolectando piedritas brillantes, construyendo casitas de hojas y plantando florecitas moradas. Cuando Mateo vio su jardín, sus ojos se abrieron con sorpresa.
"¡Lucía, esto es increíble!" exclamó Mateo. "¡Es como si las hadas realmente vivieran aquí!"
Lucía sintió que su cara se ponía roja como un tomate. Mateo se quedó un rato observando el jardín, señalando los detalles que más le gustaban. Le preguntó a Lucía sobre cada piedrita, cada flor, cada mini-puerta. Parecía genuinamente interesado. Ese día, Lucía pensó que Mateo definitivamente sentía algo por ella.
Pero al día siguiente, durante el almuerzo, Lucía vio a Mateo sentado con Elena, la capitana del equipo de baloncesto. Estaban riendo y compartiendo un sándwich. Lucía sintió que el sol se apagaba de repente. ¿Acaso Mateo estaba coqueteando con Elena? ¿Era Mateo un… mujeriego, como decían algunos niños mayores?
Lucía se sintió muy confundida. No entendía por qué Mateo era tan cariñoso a veces y tan distante otras. Decidió que tenía que hablar con él. Al día siguiente, después del club de jardinería, Lucía esperó a Mateo a la salida.
"Mateo," dijo Lucía, respirando hondo para armarse de valor, "¿por qué a veces eres tan amable conmigo y otras veces… no?"
Mateo pareció sorprendido. "¿Qué quieres decir, Lucía?"
"A veces me haces sentir especial," explicó Lucía, "como cuando me ayudas con la regadera o cuando admiras mi jardín de hadas. Pero otras veces te veo con otras chicas y… me siento triste."
Mateo se quedó pensando un momento. Luego, se encogió de hombros y sonrió tímidamente. "Lucía, me gusta ser amable con todos. Me gusta ayudar a la gente y hacerlos sentir bien. Disfruto hablando con Sofía sobre teatro, ayudando a Ana con su ciencia, animando a Elena en el baloncesto… y también me encanta trabajar contigo en el jardín. Eres muy creativa y siempre tienes ideas geniales."
Lucía se sintió un poco decepcionada. Entonces, Mateo no sentía nada especial por ella. Simplemente era amable con todo el mundo. Pero luego, Mateo continuó: "Pero… quizás no me doy cuenta de cómo me comporto. No quiero hacerte sentir triste, Lucía. Eres mi amiga y valoro mucho tu amistad."
Lucía sonrió un poco. Amiga. No era lo que esperaba, pero era un comienzo. Decidió que, en lugar de obsesionarse con si a Mateo le gustaba o no, se enfocaría en disfrutar de su amistad y en seguir creando jardines maravillosos.
En la ceremonia de premiación del concurso de jardines de hadas, el jardín de Lucía ganó el primer premio. Mateo le entregó el trofeo con una gran sonrisa. "¡Te lo mereces, Lucía!" dijo Mateo. "Eres la mejor jardinera de hadas que conozco."
Lucía se dio cuenta de que la amistad de Mateo era valiosa, incluso si no era el tipo de amor que ella había imaginado. Aprendió que ser amable con todos no significaba ser un mujeriego, sino simplemente ser una buena persona. Y Lucía, con sus coletas naranjas y su sonrisa brillante, supo que tenía mucho amor para dar, a sus amigos, a su familia, y sobre todo, a sus jardines de hadas.
Al final, Lucía y Mateo siguieron siendo amigos, plantando semillas y creando jardines juntos. Lucía aprendió que el amor verdadero no siempre es como en los cuentos de hadas, a veces es simplemente una amistad sincera y un jardín lleno de flores. Y eso, pensó Lucía, era suficiente… por ahora.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



