Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozLucía era una niña de once años que amaba bailar. Se movía como una hoja al viento, ligera y grácil. Pero últimamente, Lucía sentía un peso invisible que la ataba. Se miraba al espejo y veía una imagen distorsionada, una imagen que no le gustaba. Empezó a compararse con las otras bailarinas de su clase, creyendo que eran más delgadas y por lo tanto, mejores.
Un día, mientras observaba las estrellas desde su ventana, vio una estrella fugaz. Cerró los ojos y pidió un deseo: "Quiero ser perfecta". Pero, ¿qué significaba ser perfecta? Para Lucía, en ese momento, significaba ser delgada, muy delgada.
Comenzó a comer cada vez menos. Evitaba las comidas con sus amigos y familia, inventando excusas. Cuando comía, se sentía culpable y luego, hacía ejercicio hasta agotarse. A veces, incluso, después de comer a escondidas grandes cantidades de comida, sentía una necesidad terrible de deshacerse de ella. Se sentía atrapada en un ciclo que no entendía ni podía controlar.
Su mejor amigo, Mateo, notó que algo andaba mal. Lucía siempre estaba cansada, irritable y ya no disfrutaba bailar como antes. Un día, la encontró llorando en el baño de la escuela.
"¿Qué te pasa, Lucía?" preguntó Mateo, preocupado.
Lucía dudó. No quería que Mateo supiera su secreto. Le daba vergüenza. Pero al final, las palabras salieron atropelladamente. Le contó sobre su obsesión por ser delgada, sobre cómo se sentía culpable después de comer y sobre la necesidad de deshacerse de la comida.
Mateo la escuchó con atención y empatía. No la juzgó. Le dijo que lo que estaba haciendo no era saludable y que necesitaba ayuda. Le habló de la bulimia, una enfermedad que hace que las personas se preocupen demasiado por su peso y figura, y que puede tener consecuencias muy graves para la salud.
Lucía se asustó. Nunca había oído hablar de la bulimia, pero al escuchar la descripción de Mateo, se dio cuenta de que eso era lo que le estaba pasando.
"No sé qué hacer," dijo Lucía, con la voz temblorosa.
"Lo primero que tienes que hacer es hablar con un adulto," dijo Mateo. "Puede ser tu mamá, tu papá, un profesor o un consejero escolar. Ellos te pueden ayudar a encontrar la ayuda que necesitas."
Lucía sabía que Mateo tenía razón. Pero le daba mucho miedo hablar con sus padres. Temía decepcionarlos. Mateo la animó a escribir una carta, explicando cómo se sentía, si le resultaba más fácil.
Esa noche, Lucía escribió una carta a sus padres. Les contó todo sobre su miedo a engordar, sobre su obsesión por ser perfecta y sobre cómo se sentía atrapada en un ciclo de comer y vomitar.
Al día siguiente, les entregó la carta a sus padres. Al principio, se sorprendieron y preocuparon mucho. Pero después de leer la carta, abrazaron a Lucía con fuerza y le aseguraron que la amaban tal como era y que la ayudarían a superar este problema.
Juntos, Lucía y sus padres buscaron ayuda profesional. Un terapeuta le enseñó a Lucía a aceptarse a sí misma, a valorar su cuerpo por lo que podía hacer en lugar de cómo se veía, y a desarrollar hábitos alimenticios saludables. Aprendió que la verdadera perfección no reside en la delgadez, sino en la salud, la felicidad y la aceptación de uno mismo.
Lucía también aprendió a manejar sus emociones de una manera más saludable. En lugar de recurrir a la comida como una forma de lidiar con el estrés y la ansiedad, aprendió a hablar de sus sentimientos, a practicar la relajación y a disfrutar de actividades que la hacían feliz, como bailar.
Con el tiempo, Lucía se recuperó de la bulimia. Volvió a disfrutar de la comida, de bailar y de pasar tiempo con sus amigos y familia. Aprendió que la belleza verdadera viene de adentro y que es importante amarse y aceptarse a uno mismo tal como es.
Lucía entendió que la estrella fugaz no le concedió el deseo de ser perfecta, sino que le dio la oportunidad de aprender a amarse a sí misma y a buscar ayuda cuando la necesitaba. Y eso, al final, fue mucho más valioso que cualquier deseo superficial.
Un día, Lucía volvió a ver una estrella fugaz. Esta vez, cerró los ojos y pidió un deseo diferente: "Deseo ser feliz y ayudar a otros a encontrar su propia felicidad". Y supo, en su corazón, que este era un deseo que realmente valía la pena perseguir.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



