Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En el corazón de la selva amazónica, donde los árboles alcanzan el cielo y los ríos serpentean como cintas brillantes, vive Sachamama, la Madre de la Selva. Pero Sachamama no era una madre como las demás. Era una serpiente gigante, tan larga como diez ríos juntos y tan ancha como una colina. Su piel era del color de la tierra húmeda, cubierta de musgo y enredaderas, y a veces, ¡hasta brotaban pequeñas flores de ella! La gente de la aldea cercana, los Yacumama, la conocían y la respetaban profundamente. Sabían que Sachamama era la protectora de la selva, la que mantenía el equilibrio entre las plantas, los animales y el agua.
Pero Sachamama tenía un pequeño problema: ¡le encantaba dormir! Dormía durante años, a veces décadas, despertando solo cuando algo realmente importante sucedía. Cuando dormía, el resto de la selva trabajaba para mantenerla a salvo, cubriendo su cuerpo con hojas y cuidando de las pequeñas criaturas que vivían en su piel.
Un día, un pequeño mono llamado Kiki notó algo inusual. Los árboles de la selva, antes exuberantes y verdes, empezaban a ponerse marrones. El río Yacumama, que siempre había estado lleno de peces juguetones, se estaba secando. Kiki, preocupado, corrió a contarles a los ancianos de la aldea.
"Algo anda mal, muy mal," dijo el jefe Yacumama, un hombre sabio con el rostro arrugado por el sol y los años. "Debemos despertar a Sachamama. Solo ella puede ayudarnos."
La tarea de despertar a Sachamama no era fácil. Intentaron tocar tambores, pero Sachamama roncó más fuerte. Intentaron cantar canciones, pero Sachamama se movió solo un poquito. Intentaron hacer cosquillas en su nariz con plumas de guacamayo, pero Sachamama solo estornudó, ¡haciendo volar un árbol entero!
Kiki, que había estado observando todo con sus ojos brillantes, tuvo una idea. Recordó que a Sachamama le encantaba el dulce néctar de las flores de la orquídea luna, una flor rara que florecía solo una vez al año. Corrió a buscar estas flores, trepando por los árboles con agilidad.
Después de una larga búsqueda, Kiki encontró una orquídea luna, brillando intensamente en la oscuridad del bosque. Con cuidado, recogió la flor y regresó a donde estaba Sachamama. Colocó la flor cerca de la nariz de la serpiente gigante. El dulce aroma del néctar llenó el aire.
Sachamama aspiró el aroma profundamente. Sus enormes párpados se abrieron lentamente. Sus ojos, del color del jade, miraron a su alrededor con curiosidad. "¿Qué sucede?" preguntó con una voz que sonaba como el eco de una cascada.
El jefe Yacumama le explicó la situación: los árboles se estaban muriendo, el río se estaba secando, y la selva estaba perdiendo su vitalidad. Sachamama escuchó atentamente, su expresión cada vez más preocupada.
"La selva está enferma," dijo Sachamama con tristeza. "Alguien está tomando más de lo que necesita. Alguien está rompiendo el equilibrio."
Sachamama, con la ayuda de Kiki y los Yacumama, comenzó a buscar la causa del problema. Caminaron (bueno, Sachamama se deslizó) por la selva, siguiendo los rastros de árboles talados y ríos contaminados. Finalmente, llegaron a un lugar donde la selva había sido destruida por maquinaria pesada. Allí, encontraron a hombres talando árboles y contaminando el río con productos químicos.
Sachamama se enfureció. Su cuerpo tembló, haciendo que la tierra temblara. Con un rugido que hizo temblar las hojas de los árboles, Sachamama se enfrentó a los hombres. Los hombres, asustados por la serpiente gigante, huyeron despavoridos, abandonando sus máquinas y sus planes malvados.
Sachamama, con la ayuda de los Yacumama, limpió el río y replantó los árboles. Poco a poco, la selva comenzó a recuperarse. Los árboles volvieron a ser verdes, el río volvió a estar lleno de peces, y la vida volvió a florecer.
Después de asegurarse de que la selva estaba a salvo, Sachamama sintió el cansancio apoderarse de ella. Se preparó para dormir de nuevo, pero antes, le dio un consejo a Kiki:
"Recuerda, pequeño mono," dijo Sachamama, "la selva es un tesoro valioso. Debes protegerla y cuidarla siempre. Y nunca dudes en despertarme si me necesitas."
Sachamama cerró los ojos y se quedó dormida, su cuerpo cubierto de hojas y enredaderas. Kiki, con el corazón lleno de gratitud, prometió proteger la selva y a su guardiana dormilona. Y así, la selva amazónica continuó prosperando, gracias a la sabiduría de la Madre de la Selva y la valentía de un pequeño mono.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Los guardianes del bosque
Cuatro amigos exploran la naturaleza, rescatan a un pajarito y reflexionan sobre la importancia de proteger el medio ambiente juntos.

Guardianas del Bosque
"María y sus amigas descubren un nido de pájaros y aprenden a respetar la naturaleza, convirtiéndose en guardianas del bosque. "

El misterio de los esteros del Iberá
Únete a Lucero, Juan Pablo y Esme en una emocionante aventura en los esteros del Iberá, donde descubrirán un misterio que amenaza la flora y fauna. Con valentía y trabajo en equipo, los amigos se convertirán en héroes de la selva al salvarla de cazadores furtivos y proteger su hogar.

La misión de los guardianes del bosque
Tres amigos del bosque, Pancho, Miel y Saltarín, se unen para proteger los derechos de los animales en una emocionante aventura.

La lucha contra la contaminación
Juanito, un pez curioso, y sus amigos Rafiki el gato y Fiona la perrita se convierten en guardianes del mar. Juntos luchan contra la contaminación y protegen a los habitantes marinos.

Los Guardianes del Planeta
Descubre la emocionante historia de cuatro niños que, guiados por el profesor Eco, se convierten en los Guardianes del Planeta. A través de su valentía y compromiso, logran transformar su pueblo en un lugar más limpio y sostenible, inspirando a otros a cuidar el medio ambiente.

La aventura en el bosque
Juan y Sofía, dos mejores amigos, exploran el bosque en bicicleta y aprenden a amar y proteger la naturaleza.

Santi y la Carrera de Autos en Brasil
Santi, un niño aventurero, participa en una peligrosa carrera de autos en Brasil. Después de un accidente, descubre un mapa que lo lleva a un tesoro escondido en la selva amazónica, demostrando su valentía y determinación.

La Gran Aventura de Rescatando a las Tortugas
Únete a Gonçalo, Cipenga y Marisa en una emocionante aventura para salvar a las tortugas marinas de un tsunami que se aproxima. Con determinación y trabajo en equipo, logran proteger a las tortugas y sus nidos, convirtiéndose en héroes de la vida marina.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



